Freddie Mercury

Cantante de rock y líder del grupo Queen

Este británico de prodigiosa voz de barítono fue uno de los referentes de la comunidad gay y una de las grandes estrellas de la música.

Freddie Mercury En Una De Las Actuaciones Del Grupo.

Freddie Mercury en una de las actuaciones del grupo.

Farrokh Bulsara –verdadero nombre de Freddie Mercury– nació el 5 de septiembre de 1946 en la isla africana de Zanzíbar, que fue protectorado británico y actualmente forma parte de Tanzania. Hasta allí habían llegado los padres del futuro líder de Queen, Bomi y Jer Bulsara, un matrimonio de origen parsi, descendientes de los persas que emigraron a la India en el siglo VII y practicantes de la religión zoroástrica. Gente emprendedora, la pareja estuvo a cargo de varios negocios, lo que les permitió tener un buen nivel de vida. Farrokh fue un niño guapo y tímido, muy apegado a su madre y a su hermana pequeña, Kashmira, nacida en 1952.  

 

Música y primeras experiencias homosexuales

Tras hacer parte de la primaria en Zanzíbar, a los 8 años sus padres decidieron enviarlo a la India para que recibiera una buena educación en el prestigioso Saint Peter’s School, internado masculino de enseñanza británica situado en Panchgani, a unos 50 kilómetros de Bombay, la ciudad india donde vivían sus tíos y abuelos y de donde eran originarios sus padres. 

Alumno aplicado, al joven Bulsara le gustaban mucho los deportes y demostró ser un buen jugador de criquet, hockey, atletismo, tenis de mesa y boxeo, pero también un excelente cantante –ingresó en el coro de la escuela– y tan buen músico que los profesores le animaron a que siguiera estudios de piano. En aquellos años en el internado vivió sus primeras experiencias homosexuales, que mantuvo en secreto para no disgustar a sus padres, cuya religión negaba toda relación sexual que no fuera para la procreación. Farrokh tampoco les habló de su primer grupo de música, «The Hectics», que montó con cuatro amigos de clase: Derrick Branche, Bruce Murray, Farang Irani y Victory Rama. Aquella primera banda era una formación amateur de rock & roll con influencias de la música hindú y la música clásica, que prodigaba sus actuaciones en todas las fiestas y bailes del colegio. «Tenía una increíble habilidad para oír una melodía por la radio y reproducirla, inmediatamente, en el piano», recordaba de él uno de sus compañeros de escuela, donde empezaron a llamarle Freddie. 

 

Traslado a Inglaterra

En 1962, tras acabar el bachillerato con excelentes notas en historia, inglés y arte, tuvo que volver con su familia a Zanzíbar. No obstante, un par de años después, cuando en la isla se empezaron a vivir disturbios por la lucha independentista, los Bulsara –al igual que la mayoría de los indios acomodados– decidieron dejar la isla. Un poco presionados por Freddie, se trasladaron a Feltham, un apacible pueblo del condado inglés de Middlesex donde Bomi Bulsara encontró trabajo en un pequeño hotel. Freddie se matriculó en el Isleworth Polythecnic y, durante las vacaciones, se sacaba un dinerillo extra trabajando en los empleos más peregrinos. Más tarde, inició estudios en la Ealing Art School para cursar diseño gráfico pese a que seguía muy interesado por la música. De hecho, sus mejores amigos le definían entonces como un chico tímido, ingenioso y absolutamente loco por cantar. Por aquel entonces, dejó la casa de sus padres y alquiló un piso en el barrio londinense de Kensington que compartía con un amigo, Chris Smith. Tres años después, se diplomó en artes gráficas y diseño, oficio que nunca llegaría a ejercer salvo para hacer la composición de la carátula del primer disco de Queen. Para sobrevivir, vendía ropa y pinturas en un mercadillo londinense y se había hecho muy amigo de Tim Staffell, compañero de la Ealing, que había formado una banda con el joven guitarrista Brian May, a la que después se unió el baterista Roger Taylor, un estudiante de odontología. El grupo, llamado Smile, actuaba de telonero de artistas consagrados como Genesis, Yes, Jimi Hendrix y Pink Floyd. Aquel año de 1969, Staffell firmó un contrato con Mercury Records para que Smile grabase su primer disco, pero el sencillo fue un fracaso tan rotundo que Tim dejó el grupo para unirse a otra formación, aunque les recomendó a sus compañeros que incorporasen como vocalista a su amigo, Farrokh Bulsara, que era un absoluto fanático de Smile. Antes de eso, Freddie había sido intérprete en un grupo llamado Ibex, que intentaba triunfar pero que sólo logró una efímera y complicada existencia. Tras la fallida experiencia, Freddie lo intentó en otra banda, Sour Milk Sea, con la que contactó gracias a un anuncio en el que pedían un vocalista, sin embargo aquella aventura acabó en abril de 1970, cuando definitivamente se unió a Smile.

Decididos a cambiar el nombre de la banda, Brian propuso llamarla Build Your Own Boat (construye tu propia barca), pero Freddie apostaba por Queen (reina), pese a la fuerte connotación gay que esa palabra tenía. Después de muchas discusiones, Mercury –Freddie ya había empezado a utilizar ese apellido porque Mercurio era el planeta regente de su signo, Virgo– acabó saliendo con la suya y Queen quedó como el nombre de la que iba a ser uno de los grupos británicos más famosos de todos los tiempos. En 1971, John Deacon se unió a la banda, que quedó definitivamente formada. Freddie creó el logo usando los signos zodiacales de los cuatro integrantes: dos hadas para él (Virgo), dos leones para John y Roger (Leo ambos) y un cangrejo para Brian (Cáncer). 

Con Mary Austin, su novia y amiga.

Mary Austin, su novia durante seis años

A través de Brian, Freddie conoció a una joven llamada Mary Austin, de la que se quedó absolutamente prendado. Tanto que se fueron a vivir juntos y tuvieron una relación que duró seis años, aunque nunca llegaron a casarse. Su devoción por ella fue tal que le compondría la canción «Love of my life». 

En 1971, consiguieron grabar cinco canciones para una demo a la espera de lograr un contrato con una discográfica, pero éste no llegaría hasta el año siguiente, en que los Queen iban a grabar al estudio aprovechando los tiempos muertos de otras celebridades. Así fue como, el 13 de julio de 1973, salió al mercado el primer disco bajo el título «Queen», con un sonido hard rock y que llamó la atención de mucha gente. La canción «Seven Seas of Rhye», compuesta por Mercury y que formaba parte de su segundo disco, se coló en la lista de éxitos británica, aunque el verdadero primer bombazo del grupo fue «Killer Queen», y se inmortalizaron con el «single» «Bohemian Rhapsody» –del álbum «A Night At The Opera» (1975)–, canción que, además de estar considerada la mejor del siglo XX, inauguró la época del videoclip, género que a Mercury le encantaba y con el que logró reflejar su gusto por la irreverencia y la provocación. Buena prueba de ello sería el clip que, en 1984, harían para la canción «I want to break free», en el que los cuatro componentes del grupo se travistieron en una delirante parodia de «Coronation Street», una telenovela que entonces arrasaba en Inglaterra. 

Cuando Freddie se convirtió en una celebridad internacional, Mary se obsesionó con que la dejaría por otra mujer. Y no fue, ciertamente, por otra fémina por quien se rompió su convivencia, sino por un hombre: el cantante mantuvo una relación con un ejecutivo de la compañía Elektra Records que supuso el abrupto final de su noviazgo. A partir de ese momento, prácticamente todas las parejas de Freddie fueron hombres, que no entendían por qué tenía a su exnovia en un pedestal. «Es la única gran amiga que tengo en la vida –solía decir de ella el cantante– y no quiero romper la química tan especial que hay entre nosotros. Le confieso todos mis miedos y compartimos montones de secretos». 

Con Montserrat Caballé interpretando a dúo la canción «Barcelona», compuesta para los Juegos Olímpicos del 92.

Un estilo impactante 

Queen nació en los tiempos del glam-rock, estilo musical que basaba su potencial artístico en la imagen impactante de músicos y cantantes y Freddie Mercury fue uno de los abanderados del movimiento con estilos que marcaron tendencia. Su cabello largo, las uñas pintadas de negro, los pantalones ajustados –especialmente sus mallas ajedrezadas al estilo arlequín– sus botas, sus zapatos de tacón o sus collares llamativos nunca pasaron desapercibidos. Luego, pasó a usar chaquetas y pantalones de cuero, gafas oscuras y, finalmente, en 1980, cambió su imagen por completo: se cortó el pelo, se dejó bigote y adelgazó bastante, un nuevo estilo que no gustó demasiado a sus fans que empezaron a enviarle esmalte de uñas y cuchillas de afeitar. Él mismo aseguró que acabó por aburrirse de tanto modelito, pero tampoco escondía que comercialmente funcionaba. 

A principios de los 80, conoció a una nueva mujer, la exuberante actriz austríaca Barbara Valentin, que aparecía en el vídeo «It’s a Hard Life», con la que inició una relación que no duró mucho. A finales de 1982, el grupo decidió tomarse un respiro y Freddie publicó en solitario dos discos: «Mr. Bad Guy» y «The Freddie Mercury Album», que fueron grandes éxitos en el Reino Unido. Tras unirse nuevamente, el 13 de julio de 1985 fue uno de sus días más inolvidables al participar en el Live Aid, retransmitido a todo el mundo. 

«Barcelona», un éxito con Montserrat Caballé

En marzo de 1987, quiso conocer a Montserrat Caballé, a la que admiraba enormemente y para la que compuso varias canciones que la diva catalana cantó en el Covent Garden londinense. Se entendieron tan bien que Freddie –que la llamaba cariñosamente Montsy– compuso el álbum «Barcelona», cuya tema principal, también «Barcelona», cantaron a dúo con Caballé el 8 de octubre de 1988, en una actuación que sería la última del cantante. Fue tal el éxito del tema que se convirtió en el himno oficial de las Olimpiadas de Barcelona de 1992. A finales de los 80, el aspecto de Mercury empezó a dar claros signos de que algo no andaba bien: cada vez estaba más demacrado y sus fuerzas empezaban a flaquear. Se especuló con que tenía sida, pero él lo negó rotundamente. Siguió desmintiéndolo hasta el 23 de noviembre de 1991, fecha en la que lo admitió a través de un comunicado, sin desvelar que le habían detectado la enfermedad en 1987 y pidiendo a sus fans que apoyaran la lucha contra el sida. Al día siguiente, falleció en su mansión de Kensington, víctima de una neumonía. Legó el 50% de su fortuna, su casa y los royalties de sus canciones a Mary Austin; sus padres recibieron un 25% y su hermana otro 25. A Jim Hutton, peluquero que fue su última pareja y que moriría años después también por sida, le dejó medio millón de libras.