Pablo Iglesias

Líder de Podemos

Este joven profesor de Ciencias Políticas y habitual tertuliano de debates televisivos lidera una novísima formación de izquierdas que ha conseguido quince diputados en las últimas elecciones.

Habitual Tertuliano En Televisión. Arriba Con El Periodista Pedro Piqueras.

Habitual tertuliano en televisión. Arriba con el periodista Pedro Piqueras.

Pablo Manuel Iglesias Turrión nació el 17 de octubre de 1978 en Madrid. Fue el único hijo de Javier, inspector de Trabajo, y María Luisa, abogada laboralista en CCOO, dos militantes de izquierda en la clandestinidad que no sólo bautizaron a su vástago con el nombre del fundador del Partido Socialista Obrero Español, sino que le inculcaron sus ideales políticos. Pablo vivió en el obrero barrio de Vallecas hasta que, con un añito, a su padre le destinaron a trabajar a Soria. Siempre fue un alumno responsable, que defendía a los más débiles y respetaba a sus profesores. Nunca destacó en lo académico porque le gustaba demasiado hablar en clase, pero de ahí sacó algo positivo porque empezó a frecuentar las tertulias de radio. En sus ratos libres, disfrutaba yendo en bici con los a amigos, practicando el voleibol o viendo jugar al Numancia. En casa, se lo pasaba pipa leyendo libros de Julio Verne y Emilio Salgari, «pero cuando empecé a leer a Bécquer o a Machado se me erizaba la piel», ha explicado.
A los 13 años, tras la separación de sus padres, se fue a vivir con su made a Vallecas, donde se hizo militante de la Unión de Juventudes Comunistas (UJCE), formación en la que estuvo hasta los 21 años. En ese tiempo leía libros de Marcuse, Lenin, Hegel y Allende. Después, entró en grupos izquierdistas como Asociación contra el Poder, Pensamiento Crítico o Juventud sin Futuro. Se licenció en Derecho en el 2001, pero la paliza que recibió por arrancar un cartel con alabanzas a Pinochet le hizo darse cuenta de que lo suyo era la política.

Licenciado en Ciencias Políticas con premio ­extraordinario 

Este joven de carácter cariñoso, simpático, imaginativo, generoso, sensato y sensible empezó a participar en movimientos antiglobalización, se posicionó a favor de la de­sobediencia civil como forma de lucha y, en el 2004, se licenció en Ciencias Políticas con premio extraordinario en la Complutense de Madrid. Para entonces, había empezado a presentar el programa «La Tuerka», de Tele K en la TDT madrileña, y «Fort Apache», en la cadena iraní en español Hispan TV. Su afán por seguir aprendiendo le llevó a dedicar su tesis a la desobediencia civil, trabajo que le valió un sobresaliente cum laude en el 2008. También obtuvo la nota más alta en dos másteres: uno en Humanidades por la Complutense (2010) y otro en Filosofía y Cine en Suiza (2011), donde fue alumno de Slavoj Zizek y Tony Hard, dos grandes pensadores anticapitalistas. Su brillante expediente académico le permitió optar a diferentes becas para realizar cursos en Cambridge, Bolonia y en México, al tiempo que escribía artículos y libros sobre su forma de pensar.
El movimiento de los indignados del 15-M del 2011, así como la coordinadora 25-S que convocó la concentración «Rodea el Congreso» del 2012 fueron sus plataformas para saltar a la política activa y lo hizo apareciendo por primera vez, en abril del año siguiente, en un programa de ámbito nacional, «El gato al agua», de Intereconomía, de marcada ideología derechista donde destacó tanto por su oratoria como por su coleta y su forma de vestir. Desde entonces, le han llovido ofertas de otras tertulias, como «El cascabel al gato» de 13TV; «La Noche en 24 horas» del Canal 24 horas de TVE y otros programas de debate de La Sexta y Cuatro, donde ha tenido duros encontronazos con periodistas como Alfonso Rojo, Paco Maruhenda y Eduardo Inda.
En enero del 2014 presentó, junto con el también politólogo Juan Carlos Monedero, el movimiento ciudadano Podemos, que quedó registrado como partido el 11 de marzo, en plena campaña para las elecciones europeas del 25 de mayo, en las que, invirtiendo sólo 120.000 euros pero contando con el formidable empuje de la televisión y mucha presencia en las redes sociales, su ideario sedujo a 1,3 millones de votantes. Convertidos en la cuarta fuerza política de nuestro país, cuentan con cinco eurodiputados, entre ellos el prestigioso exfiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo. Durante la campaña tacharon a Iglesias de ególatra porque su cara era el único eslogan de la campaña. «No podemos pagar anuncios en la radio ni llenar las calles de vallas publicitarias. ¿Qué teníamos? Un tipo con coleta que salía en los medios. No es agradable ver mi cara en las papeletas ni un nivel de exposición mediática tan alto, pero si haces política, haces política», dijo él.
Tras su éxito electoral han llegado las críticas. Les acusan de ser populistas, oportunistas y simpatizantes del castrismo y el chavismo. El asesor de Mariano Rajoy, Pedro Arriola, ha dicho de Podemos que es «un partido de frikis» y Rosa Díez, líder de UPyD, declaró que, con ellos, «los partidos populistas han llegado a España». Por el momento, los cinco políticos que irán a Bruselas se han bajado el sueldo de 8.000 euros a 1.930; viajarán en clase turista, cogerán transporte público y rechazarán el plan de pensiones del Parlamento.

Pablo Iglesias entrevistado por Risto Mejide en su programa «Viajando con Chester».

Lector compulsivo y de gustos muy sencillos

El programa político de Podemos contempla la jubilación a los 60, la defensa de la sanidad pública, el apoyo a los desahuciados, la rebaja del IVA, la renta básica para todos los ciudadanos, aumento del salario mínimo, limitación de mandatos y el final del bipartidismo. La madre de Pablo, orgullosa de sus logros, lo tiene claro: «Si no cumple con lo que ha prometido, dimitirá». Profesor interino a tiempo parcial de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid, Iglesias ha tenido hasta ahora un sueldo de 913,45 euros, trabajo que ya ha dicho que no podrá compatibilizar con su función como eurodiputado. 
A medida que Pablo ha ido adquiriendo notoriedad pública, han empezado a salirle detractores. Por ejemplo, los Colectivos de Jóvenes Comunistas (CJC) de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han dicho del politólogo que «tiene el ego a la altura de Carrero Blanco. Quizás ese inmenso ego es el que le lleva a afirmar que los que tenemos un nivel socioeconómico más bajo que él somos gentuza»; «se dirige a las alumnas no por su nombre o apellido, como sería lo lógico, sino por sus rasgos físicos o diminutivos, actitud machista que choca frontalmente con el aparente feminismo del que hace gala en la televisión», y le acusan de farsante, de lavarse las manos en la lucha estudiantil y de no acudir a ninguna asamblea, a diferencia de otros profesores. 
Para calmar el estrés de la política, a Pablo le encanta correr al lado de su perra, Lola; pasear por el campo; reunirse con sus amigos para tomarse unas cañas; charlar animadamente con ellos y reírse todo lo que puede. Adora ver series como «Juego de tronos» y «The Wire», es un lector compulsivo, conduce un Scooter y, si está muy inspirado, se atreve a tocar con la guitarra canciones sudamericanas de la vieja progresía. Es de gustos tan sencillos que su restaurante favorito es un chino llamado Estrella Oriental y se vanagloria de comprar la ropa que viste en una gran superficie. En Internet ya hay quien hace bromas sobre este hecho: «Hay gente comprando ropa en el Alcampo a escondidas con miedo a que alguien les vea y crea que votaron a Podemos». Su estilo con camisas a cuadros y tejanos ha dado mucho de qué hablar. Por eso, ahora que se codea con gente más refinada, va a otro tipo de tiendas, pero admite que es «muy dejado para todo eso. De hecho, el único capricho que tengo es cuando me doy crema después de ducharme». 

Enamorado de Tania, diputada en Madrid

En el 2011, cuando comenzó a trabajar como asesor externo de las campañas de IU de Cayo Lara, empezó a salir con Tania Sánchez Mellado, diputada autonómica en Madrid de ese partido. En aquel momento la pareja se dejaba ver en público sin problemas, pero desde que Pablo empezara a poner los pilares de su partido político, decidieron controlar sus encuentros para evitar la persecución de la prensa. Pablo sigue viviendo en un pequeño pisoheredado de su tía Ángeles, en Vallecas, y Tania reside en Rivas-Vaciamadrid en el barrio Pablo Iglesias. De su novia dice que le enamora «su lealtad y su responsabilidad a la hora de trabajar. No sólo me ha regalado su amor, me ha enseñado el valor del deber y la coherencia».