Belleza

2 de noviembre de 2019

Sumérgete en un baño de espuma y luce una piel de seda

Sumergete en un bano de espuma y luce una piel de seda Sumérgete en un baño de espuma y luce una piel de seda

La piel es muy sensible a las bajadas del termómetro. ¡Mimarla tiene recompensa! Y es que pensar que, bajo todas esas capas de ropa, se esconde un cuerpo perfumado y de tacto sedoso, te hará sentir poderosa. ¡Date el gusto! Si eres de las que piensa que cuidar la piel es una rutina monótona, enciende unas velas en el baño, ponte una música relajante y regala a tu cuerpo una sesión de relax.

 

Primero de todo, exfolia la piel, llena la bañera y acaba deshaciendo una burbuja o una bomba de baño en el agua caliente. ¡Una auténtica explosión de hidratación! Recuerda, eso sí, que la duración óptima de un baño debe estar entre los 10 y los 20 minutos. ¿La ducha? Cuanto más corta, mejor. Lo ideal es entre 5 y 7 minutos. Para no dañar la barrera cutánea, su mejor manto de protección, te recomendamos utilizar un gel de hidratación profunda o un aceite de ducha –algunos de ellos se transforman en espuma al contacto con la piel–. Si no es con uno de estos productos, los dermatólogos recomiendan reducir el uso del jabón a las zonas íntimas, las axilas, las manos y los pies.

 

Y, ya por último, toca mantener tu piel hidratada con un aceite para el cuerpo o con una crema hidratante. La tirantez, la descamación y la falta de elasticidad son síntomas de sequedad extrema. Y, si no tomas medidas urgentes, serán la antesala de la flacidez. ¡Ya lo sabes!