El rincón del pensamiento

9 de octubre de 2019
Cuentos cortos con grandes lecciones de vida. Para reflexionar :)
El halcón que no podía volar Ilustración: Alberto Vázquez

El halcón que no podía volar

Un rey recibió como obsequio dos pequeños halcones y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasados unos meses, éste le informó de que una de las aves estaba perfectamente, en cambio no sabía lo que le sucedía a la otra, ya que no se había movido de la rama donde la dejó desde el día de su llegada.


El soberano optó por pedir ayuda a a miembros de la corte, pero nada sucedió. Al día siguiente, el halcón continuaba inmóvil, por lo que, antes de darse por vencido, decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al animal.

 

Por la mañana, para su sorpresa, vio al halcón volando ágilmente por los jardines e inmediatamente pidió a los cortesanos que llevaran ante su presencia al autor del milagro, que resultó ser un simple campesino. «¿Fuiste tú quien hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo lograste? ¿Eres mago?», le preguntó con insistencia el rey. Intimidado, el campesino respondió: «Fue fácil, majestad... Tan sólo corté las ramas y el ave pudo desplegar sus alas y se lanzó a volar».


Como el halcón, a veces necesitamos que alguien nos corte la rama para salir de nuestra zona de confort y saber hasta dónde somos capaces de llegar.