El rincón del pensamiento

11 de julio de 2016
Cada semana, PRONTO te invita a la reflexión con estos pequeños cuentos que condensan grandes lecciones de vida.
El maestro y la taza de té Ilustración: Alberto Vázquez

El maestro y la taza de té

Hace mucho tiempo, un muchacho fue a ver a un viejo maestro para que lo admitiese como su discípulo. Tras escuchar al joven, el sabio aceptó transmitirle todos sus conocimientos y le dijo: «Ven mañana al amanecer y recibirás tu primera enseñanza». Al día siguiente, cuando los primeros rayos de sol asomaron por las montañas, el muchacho se presentó en casa del maestro: «Ven, vamos a tomar una taza de té», le propuso el anciano, que empezó a servirle a su alumno la infusión sin detenerse cuando el recipiente estuvo lleno y la bebida se derramaba por encima de la mesa. El discípulo no se atrevió a decir nada y el sabio continuó hasta que vació la tetera. «Por hoy, ya hemos acabado», dijo entonces. A la mañana siguiente, el joven regresó y volvió a ocurrir lo mismo. Así fue durante el primer mes, hasta que el muchacho se animó a preguntar cuándo empezarían las enseñanzas. «Hace un mes que comenzamos», aseguró el sabio. «¡Pero, en todo este tiempo lo único que he hecho es sentarme y ver cómo se derrama el té!», exclamó el joven. «Al igual que la taza, tú estás lleno de opiniones y prejuicios. ¿Cómo vas a aprender algo si no vacías tu taza para poder llenarla de conocimientos?», le respondió el maestro. Y es que aprender a desaprender es el primer paso para aumentar tu sabiduría.