El rincón del pensamiento

22 de enero de 2017
Cada semana, PRONTO te invita a la reflexión con estos pequeños cuentos que condensan grandes lecciones de vida.
El pájaro y el manzano Ilustración: Alberto Vázquez

El pájaro y el manzano

Después de estar toda la mañana volando de un lugar para otro sin parar, un pájaro se posó en una rama del manzano. En ese momento, el árbol salió de su ensimismamiento y le dijo: «¿Es que no tienes otro lugar donde pararte?». El ave dio un respingo de sorpresa y contestó: «Tranquilo, sólo quiero descansar un rato. ¿Te sucede algo?». A lo que el manzano replicó: «Que mi vida es aburrida. Estoy siempre aquí, quieto, a la espera de que pájaros como tú y otros animalejos vengan a picotear mis frutos...».
El pájaro lo estuvo escuchando atentamente y, cuando hubo acabado, le dirigió estas palabras: «A mí me parece todo lo contrario. Creo que tu existencia tiene mucho más sentido que otras. Desde pequeño creciste para dar tus frutos a los demás, generosamente, sin pedir nada a cambio. ¡No puede haber una vida más plena!». «Puede que tengas razón, pero yo preferiría ser un ave», replicó el manzano. «Los pájaros tenéis una gran virtud: aceptáis las cosas tal cual son. Haga sol o llueva, salís a volar. No como los humanos, que siempre esperan algo y si no sucede, se decepcionan». Y así es. Al igual que los pájaros, siempre es mejor aceptar y reconocer las oportunidades que nos ofrece la vida. Esto nos hará más felices.