El rincón del pensamiento

5 de junio de 2019
Cuentos cortos con grandes lecciones de vida. Para reflexionar :)
El rey prudente Ilustración: Alberto Vázquez

El rey prudente

Un joven rey gobernaba a su pueblo con justicia y sobriedad. Se ocupaba del bienestar de sus súbditos y atendía los asuntos del estado, lo que creaba un clima de paz y prosperidad. A su lado siempre estaba su fiel y sabio consejero. Un día, mientras comía, el rey le dijo a su mayordomo: «Estoy cansado de comer con los palillos de madera, ordena que me fabriquen unos de marfil y jade».

 

Al oír esta petición, el consejero le respondió al soberano: «Majestad, os pido que me relevéis lo antes posible de mi cargo. No puedo serviros por más tiempo». El monarca, extrañado, le preguntó el porqué de su petición. «Es por los palillos. Ahora queréis unos de marfil y jade, y mañana querréis una vajilla de oro, pasado vestidos de seda... Hasta que llegará el día en el que los caprichos y el mal uso del poder os harán ser injusto con el pueblo. Entonces, yo me rebelaré contra su majestad, y por nada del mundo deseo ver ese amanecer», contestó el mayordomo.

 

El rey, emocionado, se puso a llorar porque el consejo que le había dado su fiel ayudante le había llegado al corazón. «Tienes toda la razón, nunca tendré suficiente y me convertiré en un déspota, esclavo de mis propios caprichos. ¿Para qué quiero más si ya soy feliz con lo que tengo?», dijo. Desde ese día, sus súbditos le bautizaron como el rey prudente.