El rincón del pensamiento

25 de julio de 2016
Cada semana, PRONTO te invita a la reflexión con estos pequeños cuentos que condensan grandes lecciones de vida.
La horca Alberto Vázquez

La horca

Erase una vez un hombre muy rico que tenía un único hijo, su heredero. Éste vivía a cuerpo de rey y se pasaba todo el día rodeado de amigos y aduladores. El padre estaba harto de advertirle que esos «amigos» sólo estarían a su lado mientras tuviera dinero con el que agasajarlos, pero que cuando se terminase lo abandonarían. Un día el anciano ordenó a sus criados que construyeran una horca con una placa que decía: «Nunca desprecies las palabras de tu padre». A continuación, hizo venir ante sí a su ocioso heredero al que comunicó lo siguiente: «Esta horca es para ti. Si sucede con tus amigos lo que te he advertido, quiero que te cuelgues de ella». 
El joven creyó que era una broma de mal gusto de su viejo progenitor pero prometió cumplir lo que le pedía. Transcurrieron unos meses, el anciano falleció y, tal como éste sospechó, el muchacho empezó a gastar su fortuna sin control hasta arruinarse y quedarse sin un solo amigo. Desesperado, recordó las palabras de su padre y lloró por no haberle hecho caso. Entonces, se colgó la soga al cuello pero el brazo de la horca se rompió y empezaron a caer sobre su cabeza monedas de oro, diamantes y una nota que decía: «Ésta es tu segunda oportunidad. ¡Te amo mucho! Tu viejo padre».