El rincón del pensamiento

11 de diciembre de 2016
Cada semana, PRONTO te invita a la reflexión con estos pequeños cuentos que condensan grandes lecciones de vida.
La soberbia del león Ilustración: Alberto Vázquez

La soberbia del león

El león se despertó y empezó a recorrer su territorio con la cabeza alta y lanzando rugidos para que todos supiesen que había llegado el dueño y señor de todo cuanto se extendía ante su mirada. Con esta moral victoriosa, se encaminaba a una laguna para saciar su sed sin miedo a que nadie pudiese desafiarlo.   
En ésas estaba, cuando se cruzó con una víbora, a la que paró para preguntarle: «Dime, ¿quién es el rey de la selva?». «Tú, por supuesto», contestó el reptil alejándose a toda prisa. El siguiente animal con el que tropezó fue el cocodrilo, que descansaba en una charca. El felino lo despertó de un susto y le interrogó: «¿Quién es el rey de la selva?». «¿Por qué me preguntas eso? Sabes de sobras que tú», contestó. Envalentonado como iba, el león encontró al elefante y le hizo la misma pregunta, pero éste, en lugar de complacerle, lo enroscó con su trompa y lo lanzó contra un árbol. Más sorprendido que dolorido, el león le reprochó: «Vale, te entiendo, pero no hace falta que te enfades tanto por no saber la respuesta».  
Eso sucede en la vida. Hay gente tan soberbia que se consideran los mejores y, cuando alguien les lleva la contraria, creen que son los demás quienes se equivocan.