El rincón del pensamiento

10 de diciembre de 2017
Cada semana, PRONTO te invita a la reflexión con estos pequeños cuentos que condensan grandes lecciones de vida.
Un magnífico desastre Ilustración: Alberto Vázquez

Un magnífico desastre

Un eminente científico que había hecho importantes descubrimientos en el mundo de la medicina fue entrevistado por un periodista que quería saber a qué se debía el hecho de tener más inventiva que el resto de personas. Para aclararle esta duda, rememoró una experiencia que vivió con su madre cuando apenas tenía 5 años. 
En aquella ocasión, él había intentado sacar una botella de leche de la nevera, pero se le resbaló y se rompió en el suelo dejándolo todo empapado. Cuando su madre entró en la cocina, en lugar de gritarle y echarle una bronca, le dijo: «¡Qué desorden tan grande, qué magnífico desastre! Jamás había visto un charco de leche tan grande. Es fantástico, pero me tendrás que ayudar a recogerlo».
Cuando volvieron a dejarlo todo en orden, su madre le explicó: «Lo que ha sucedido aquí es un experimento fallido. Llevabas una botella muy grande y no supiste cómo cogerla para que no se te cayera. Prueba con ésta de plástico hasta que descubras la mejor manera de transportarla». Y desde ese día aprendió que no debía preocuparle cometer errores, porque las equivocaciones son oportunidades de aprender algo nuevo, que es lo que hacen los científicos con sus experimentos.