El rincón del pensamiento

18 de febrero de 2018
Cada semana, PRONTO te invita a la reflexión con estos pequeños cuentos que condensan grandes lecciones de vida.
Los zapatos del campesino Ilustración: Alberto Vázquez

Los zapatos del campesino

Un estudiante universitario salió a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo por su bondad. Mientras caminaban, vieron un par de zapatos viejos, que pertenecían a un hombre que trabajaba el campo. El alumno le dijo al profesor: «Hagámosle una broma, escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre».
«Mi querido amigo –le dijo el maestro–, nunca tenemos que divertirnos a expensas de los pobres. Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre. Coloca una moneda en cada zapato y escondámonos a ver cómo reacciona». Y así hicieron.
El hombre acabó sus tareas y, al ver las monedas, miró a su alrededor y, al no ver a nadie, cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un agradecimiento en voz alta. En él hablaba de su esposa enferma y de sus hijos, que no tenían ni para pan, y que gracias a un desconocido no morirían de hambre.
El estudiante, muy afectado, no pudo contener las lágrimas. «Ahora –le dijo el profesor–, ¿no estás más complacido que si le hubieras hecho la broma?». A lo que el joven respondió: «Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré. Ahora entiendo algo que antes no entendía: es mejor dar que recibir».