Las claves para ser feliz

9 de noviembre de 2019

¿Demasiado exigente con tu pareja? Cambia el foco de atención

¿Demasiado exigente con tu pareja? Cambia el foco de atencion Por norma general, cuanto más nos damos a nosotros mismos, menos reclamamos a los demás. 

¿Tu pareja se siente presionada? ¿Dice que es difícil complacerte? Aunque puede deberse a una clara falta de sintonía o a un exceso de perfeccionismo, en ocasiones esta situación aparece cuando nos centramos demasiado en el otro (¡o en la familia!) y nos olvidamos de nosotros mismos.

 

«El verdadero amor no se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece», advertía Jacinto Benavente, dramaturgo español. Y, para ser una persona con mucho que ofrecer y dar a los demás –pareja e hijos, incluidos–, es clave seguir disfrutando de tus parcelas propias, teniendo tus aspiraciones personales, quedando con tus amigos, cultivando tus aficiones, mimándote con regalos que seguro que te mereces y un largo etcétera. Con el objetivo de que la relación de pareja vuelva a asentarse sobre un vínculo más sano –el equilibrado intercambio entre dar y tomar–, a veces, lo primero que hay que hacer es reencontrarse con uno mismo, es decir, volver a situarnos en el centro de nuestras atenciones y colmar nuestras propias necesidades y expectativas.

 

Ya lo decía el dramaturgo francés Pierre Corneille: «El amor propio es la fuente de todos los amores». Así que antes de exigir a tu pareja algo –más tiempo para ti, más atenciones, más novedades, más elogios, más aprobación, etc.–, piensa hasta qué punto tú te lo estás dando. Trabajar esa parcela a nivel personal te ayudará a verlo todo desde una nueva perspectiva.