Salud

4 de agosto de 2019

Intoxicaciones alimentarias de verano: cómo evitarlas

Intoxicaciones alimentarias de verano: cómo evitarlas Los ancianos, las embarazadas, los bebés y niños y las personas con enfermedades crónicas son más vulnerables a las intoxicaciones alimentarias

Durante las vacaciones, los cambios de rutina y las altas temperaturas aumentan en un 25% los casos de problemas digestivos, debido a la proliferación de microorganismos. Esta semana, en Pronto, te contamos lo que puedes hacer para disfrutar de tu verano sin sustos, comas donde comas.

 

La mitad de intoxicaciones alimentarias se originan en los hogares, particularmente durante los meses de más calor, ya que se deben extremar las medidas higiénicas y de conservación de los alimentos para evitar que las altas temperaturas los afecten, favoreciendo la aparición de los agentes infecciosos que provocan la mayoría de problemas digestivos.

 

Cuando vayas de compras, nada más llegar a casa, mete la comida en la nevera, puesto que la temperatura ambiente en verano puede alcanzar los 30 grados, un caldo de cultivo ideal para los virus y bacterias. Al cocinarla, procura que todos los alimentos estén bien hechos, sin que queden partes crudas en las que puedan proliferar bacterias. En el caso de las sobras, es necesario recalentarlas antes de comerlas, mínimo a 65 grados. Si se lleva comida preparada, hay que guardarla en una fiambrera, a poder ser ancha y plana para que la temperatura se mantenga por igual. Siempre deben estar en frío y sólo sacarlas de la nevera portátil cuando se vayan a consumir.

 

Descubre  cómo protegerte si viajas de vacaciones a países que carecen de regulaciones sanitarias estrictas y también te damos las claves para actuar en caso de intoxicación alimentaria leve. Todo esto, y mucho más, en tu revista Pronto.