Tus derechos

Por Isidor García Sanchez Abogado
4 de enero de 2020 Vivienda

Cámara falsa: intimidad

Mi vecino ha colocado una cámara en su finca que está enfocada hacia la parte de atrás de mi casa, con lo que puede ver qué hacemos en las habitaciones traseras. Él dice que esas cámaras no son de verdad, que no tiene que pedir ningún permiso. Que, además, aunque me queje no tengo razón, porque como no funcionan no afectan a mi intimidad. ¿Tiene razón? (Baleares)


La cuestión que usted  plantea ha sido recientemente re­sue­lta –después de varias instancias– por el Tribunal S­u­premo. En el caso enjuiciado el Tribunal ha entendido que la situación afectaba a la intimidad de los miembros de una familia que vivían en una vivienda, porque el vecino tenía varias cámaras en su finca, aunque no eran operativas. Al menos una de ellas se orientaba al jardín exterior de la casa de esa familia.

 

Para el Tribunal, eso hacía posible que las personas de esa familia pudieran sentirse observadas en su propia vivienda, por lo que se podía coartar su libertad en la esfera personal y familiar. Quien se siente observado hasta ese extremo no se comportará igual que sin la presencia de cámaras, y no tiene por qué so­portar una incertidumbre per­manente sobre si la cámara orientada hacia su finca es o no operativa. Su apariencia externa le impide comprobarlo, mientras que el vecino tendría la posibilidad de sustituirla por una cámara operativa cuando quisiera.