Carl Benz

Industrial que inventó el primer automóvil

Ingeniero alemán que patentó el primer vehículo de la historia diseñado para impulsarse mediante un motor de combustión interna.

 

Carl Benz

 

Carl Friedrich Michael Vaillant nació el 25 de noviembre de 1844 en Pfaffenrot, un pequeño pueblo de la Selva Negra, en el sudoeste de Alemania. Sus padres, Josephine Vaillant y Johann George Benz, un conductor de locomotoras, se casaron un año después de su nacimiento y, entonces, su padre le dio oficialmente su apellido. Carl Benz tenía sólo 2 años cuando su progenitor falleció de una neumonía. 


Fascinado por los trenes y la tecnología

Desde niño, sintió verdadera fascinación por la tecnología en general y los ferrocarriles en particular. Pese a las dificultades económicas que tuvo que afrontar, su madre hizo un esfuerzo tremendo para que su hijo recibiera una buena educación. Aplicado y con facilidad para el estudio de las ciencias exactas, se graduó como ingeniero en la Escuela Politécnica en Karlsruhe con sólo 19 años y unas notas excelentes. Con su flamante título bajo el brazo, entró a trabajar en la compañía ferroviaria de Karlsruhe, pero las agotadoras jornadas laborales, la constante oscuridad y la fortísima humedad que había en los talleres le deprimieron hasta el punto que decidió dejar aquel trabajo. En los siguientes años, se ganó la vida como cerrajero, dibujante, maestro artesano y diseñador de puentes de hierro. La muerte de su madre, en marzo de 1870, le hizo caer en un pozo de tristeza, del que afortunadamente salió al cabo de unos meses, cuando conoció a Bertha Ringer, una muchacha de 20 años, hija de un constructor, de la que se enamoró. 


Antes, había viajado a Viena buscando un trabajo que le gustara. Como no lo encontró, se instaló en Mannheim y, en 1871, fundó su propia compañía con otro ingeniero, August Ritter. Establecidos como suministradores de material mecánico, pronto tuvieron problemas de liquidez, agravados por la de-sidia de Ritter, que se desentendió de la empresa. Bertha consiguió salvar la situación, usando el dinero de su dote para que Benz le comprara a Ritter su parte de la empresa. Al año siguiente, en agosto de 1871, la pareja se casó. Tuvieron cinco hijos: Eugene, Richard, Clara, Thilde y Ellen. 


Un motor de dos tiempos alimentado por gas

Para entonces, se vivía en Centroeuropa una época de gran inseguridad económica y el pánico financiero afectó a las pequeñas empresas germanas. Entre ellas, la de Benz. A punto de que las deudas le llevara a la cárcel, salió del apuro entregando los activos de su compañía al banco al que no podía pagarle la hipoteca. Arruinado, el ingeniero pensó que, para remontar, su negocio necesitaba un producto de calidad. Siempre se había sentido fascinado por los motores y sabía que los de combustión interna tenían gran potencial, así que decidió construir uno de dos tiempos alimentado por gas. Tras un año de trabajo, logró que su creación funcionara correctamente. Así, en la Nochevieja de 1879, Benz decía que el sonido de su motor era «mejor que el de una flauta mágica». Lo bautizó como Embriónico de Dos Ciclos.


Buscando mayor competitividad, porque ya existía una patente de un motor que había hecho en 1877 Nikolaus August Otto, Carl Benz desarrolló su idea hasta convertirlo en un motor de cuatro tiempos. Posteriormente, recibió la ayuda de Emil Buhler, un exitoso fotógrafo local que se convirtió en su socio. Mientras Benz se dedicaba de forma casi obsesiva al perfeccionamiento de su motor, Buhler se encargaba de la comercialización. Así, para octubre de 1882, su empresa, la Gasmotorenfabrik Mannheim, era una corporación con una junta de nueve directores. Pero a algunos de aquellos ejecutivos se les ocurrió sugerirle algunos cambios en su diseño básico y el ingeniero se enfadó. Tanto que dejó la empresa. Una verdadera locura porque, para entonces, ya habían nacido cuatro de sus cinco hijos.

 

Por suerte para él y para el mundo del automovilismo, encontró la solución gracias a su afición al ciclismo. Practicándolo, había conocido a Max Kaspar Rose y a Friedrich Wilhelm Esslinger, quienes, además de ser entusiastas de ese deporte, eran exitosos hombres de negocios. Ellos creyeron que Benz podía llegar a diseñar un vehículo sin tracción animal y le dieron su apoyo económico: así, el 1 de octubre de 1883, nació la Benz & Company.   


La venta de motores fijos de gas de uso industrial era el principal objetivo de esta empresa, pero los patrocinadores se comprometieron a dedicar los beneficios de la empresa, cuando los hubiera, al proyecto del vehículo automotriz.  Así, en otoño de 1884, comenzó a adaptar su diseño de motor de cuatro tiempos a otro combustible: la gasolina. 

 

Benz Company

Trabajadores de la fábrica Benz &Co., en Mannheim (Alemania). 

 


Su esposa, protagonista del primer viaje en coche

Perseverante y trabajador, consiguió fabricar uno de tamaño más pequeño que los anteriores de gas, que generaba dos tercios de un caballo de potencia. El problema, entonces, fue pensar qué vehículo movería aquel motor. El prototipo que construyó fue un carro con tres ruedas, dirigido con un sistema de piñón y cremallera. Tenía una única marcha y la fuerza pasaba del motor a las ruedas (que diseñó con grandes radios) mediante una correa de transmisión. El motor, muy ligero para la época, constaba de un único cilindro y, como aún no había bujías, se encendía mediante una mezcla de aire y carburante, usando una bobina y una batería. Se desconoce la fecha en que aquel triciclo autónomo circuló por primera vez, pero parece ser que pudo haber sido en el otoño de 1885. Fue, en todo caso, un año antes de que Benz solicitara la patente al Gobierno alemán para un vehículo motorizado, al que llamó Benz Patent-Motorwagen, y que en la actualidad se exhibe en el Museo Alemán de Múnich. Sin embargo, las pruebas iniciales de aquel prototipo no habían sido demasiado satisfactorias. El primer día apenas recorrió unos metros porque se rompió el cable del encendido. Cuando lo repararon, se soltó la cadena de una rueda trasera. El perfeccionismo de Benz, que no dejaba de hacer ajustes y cambios a su invento, desesperó a su mujer, quien decidió comprobar si el vehículo era o no eficaz. 


Bertha tenía planeado un viaje para visitar a su madre y se le ocurrió que podía ser la excusa perfecta para probar aquel carro con automoción. Sin que su marido lo supiera, el 5 de agosto de 1888 ella y sus dos hijos mayores se subieron al auto y, conduciendo ella, se pusieron en marcha. Salieron por la mañana de Mannheim y, con una velocidad de 17 kilómetros la hora, llegaron al anochecer a Pforzheim. Recorrieron 106 kilómetros gracias al ingenio de Bertha: enfriaba el motor con el agua de las fuentes que iba encontrando por el camino; desobturó el carburador usando una horquilla de pelo y aisló el cable del encendido que estaba pelado recubriéndolo con una liga de sus medias. Al llegar, telegrafió a su marido comunicándole el éxito de su aventura. Había nacido el primer coche.


Uno de los fabricantes más importantes

En 1890, entraron en la empresa dos socios: Friedrich von Fischer, encargado de la administración, y Julius Ganss, responsable de ventas, y Carl se pudo entregar en cuerpo y alma al desarrollo de la parte técnica. El primer vehículo Benz de cuatro ruedas se fabricó en 1893, el Benz Victoria, y al año siguiente salió el Benz Velo, que supuso el modelo base para los primeros camiones de 1895. 

 

Cuatro años después, la fábrica producía 572 vehículos y Benz se convirtió en uno de los más importantes fabricantes de automóviles. En 1926, las dos fábricas de automóviles más antiguas, DMG y Benz & Co., se fusionaron y nació la Daimler-Benz AG, marca que derivaría en la actual Mercedes-Benz.

 

Carl Benz falleció el 4 de abril de 1929 en Ladenburg (Alemania) por una neumonía a los 84 años de edad.


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