Lorenzo Lamas

El «sex symbol» de «Falcon Crest»

El pasado 20 de enero cumplía 60 años este actor estadounidense que se hizo famoso en España como «el rey de las camas» a raíz de una exitosa campaña publicitaria de edredones y sábanas que jugaba con su fama de mujeriego.

Lorenzo Fernando Lamas nació el 20 de enero de 1958 en Santa Mónica (Los Ángeles, California, EEUU). Fue hijo del actor argentino Fernando Lamas y de la actriz Arlene Dahl. Sus padres se enamoraron en el rodaje de «La mansión de Sangaree» y se casaron en 1954. Para entonces, Lamas ya era padre de dos hijas, Cristina y Alexandra, nacidas de dos uniones anteriores, y Dahl  había estado casada con el actor Lex Barker. Pero, con personalidades opuestas, caracteres muy fuertes y una excesiva afición de Lamas por las faldas, la pareja se separó cuando Lorenzo tenía 2 años. 

Una buena relación con Esther Williams

El «macho de la pampa», como apodaban a este galán que tuvo éxito relativo en Hollywood, inició al poco un idilio con la nadadora Esther Williams, que en 1969 se convertiría en su cuarta y definitiva esposa. «Desde que me conoció, Essie me quiso como a un hijo», ha dicho Lorenzo, que heredó de ella el gusto por los deportes acuáticos. Su madre también rehizo su vida y se casó con Chris Holmes, con el que tuvo una hija: Carole. Lorenzo aceptó sin problemas a su padrastro, al igual que integraría a los tres que vendrían después. Uno de ellos, sería el padre de su hermano más pequeño, Rousenvelle Andreas Schaum. 
Fuertemente unido a su padre, al que admiró siempre, Lorenzo vivió con mucha pena que Lamas y Williams se fueran a vivir a Italia. Volvieron cuando él tenía 6 años, pero su felicidad duró poco porque, cuatro años después, su madre y su marido decidieron mudarse a Nueva York, donde Arlene puso en marcha una línea de perfumes y se estrenó como asesora de belleza. Algunos años después, tras un nuevo divorcio, Dahl volvió con sus hijos a Los Ángeles, la ciudad que para Lorenzo siempre ha sido su casa. Pero, afectado por la inestabilidad emocional, las notas escolares del futuro actor se resintieron tanto que su madre decidió internarlo en un colegio. 
Según explicó el actor en unas memorias, fue él mismo el que escogió ingresar en la Admiral Farragut Academy, una institución casi militar en la que estuvo desde los 12 a los 16 años. Situada en Town River, una pequeña ciudad de New Jersey, aquella escuela le cambió. Se volvió un buen estudiante, adoptó la disciplina a su modo de vida, le descubrió su habilidad en los deportes y, sobre todo, le sirvió para perder la timidez, que, hasta entonces, había tenido. Algo que le iba a servir para encauzar su vida profesional.
Porque, admirador incondicional de su padre y con un físico que le daba opción a ponerse frente a las cámaras, Lorenzo decidió orientar su vida profesional hacia la interpretación. Con la única experiencia de haber participado como extra en una película cuanto tenía 13 años, ingresó en el Tony Barr’s Actors Workshop.

 

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 con Jane Wyman, que daba vida a Angela Channing, su «abuela» en la serie de televisión «Falcon Crest».

Nueve años en una serie de éxito arrollador

Apadrinado por su padre, que estaba encantado de que su hijo siguiera sus pasos, Lorenzo consiguió, en 1978, trabajo en la serie televisiva «Switch», que no tuvo demasiado éxito. Todo lo contrario de «Grease», la película en la que le dieron, al año siguiente, un papel como estudiante guaperas, musculitos y rubicundo… que no decía ni una sola palabra. Este musical ambientado en los años 50 y protagonizado por Olivia Newton-John y John Travolta fue su rampa de lanzamiento para un nuevo trabajo: la serie de televisión «California Fever». Sin embargo, sería en 1981 cuando le llegaría su gran oportunidad: el papel en la serie «Falcon Crest» como Lance Cumson, nieto de la malísima Angela Channing (Jane Wyman). El gran éxito de ese culebrón televisivo, que se emitió entre 1981 y 1990, le catapultó a la fama, pero también a un mundo de excesos con las drogas, los coches y las mujeres. Un día llegó tan perjudicado al rodaje de la serie que le pidió a una maquilladora que le rociara un bote de colonia para tapar el olor a alcohol. Su estado, sin embargo, era tan evidente que Jane Wyman, gran amiga de Esther Williams, se lo llevó aparte y le dijo: «Tómate 15 minutos, apréndete el guión y nunca vuelvas a venir a trabajar con este colocón». Pese a sus numerosos líos de faldas, en 1982 se casó con Victoria Hilbert, pero la relación con esta modelo que ya era madre de un hijo no duró y, al año, estaban divorciados. Ese mismo 1983, contrajo matrimonio con Michelle Smith, del que nacieron sus hijos Álvaro Joshua y Shaine. La unión sólo duró dos años. En esa época protagonizó una campaña publicitaria en España, anunciando ropa de dormitorio de la marca Reig Martí, con el eslogan «Lorenzo Lamas, el rey de las camas». Daba en el clavo, porque su vida amorosa era una sucesión inagotable de romances. De todas las mujeres con las que estuvo, destacó Kathleen Kinmont –su tercera esposa– y Daphne Ashbrook, madre de su tercera hija: Paton Lee, que nunca ha llevado su apellido. En 1992, tras protagonizar filmes de acción que pasaron sin pena ni gloria, Lamas volvió a la tele como protagonista de «Renegado», dando vida a Reno Raines, un fugitivo de la ley que se convierte en cazador de recompensas. La serie tuvo éxito y se mantuvo hasta 1997. Un año antes, se había casado con Shauna Sand, una de las conejitas de «Playboy». La relación con su «mujer número 4», como él siempre la llama, fue la más problemática. Su divorcio dio lugar a una batalla legal por la custodia de sus tres hijas –Alexandra, Isabella y Victoria– y las acusaciones de que Lorenzo había obligado a Shauna a grabar vídeos porno caseros. Las cosas empeoraron cuando a su hijo mayor le pillaron robando y agredió a un guarda de seguridad. La relación con él se rompió cuando el joven aseguró que, con 18 años, se había acostado con su madrastra Shauna. 

Se gana la vida como piloto de helicóptero

Mientras simultaneaba su aparición en películas malísimas y series y programas de televisión anodinos, Lamas se sacó el título de piloto de helicópteros, ya que volar siempre ha sido una de sus grandes pasiones. En el 2011 se casó con Shawna Craig (ella no tomó su apellido para que su nombre no sonara igual, pronunciado, que el de la esposa anterior), que se ofreció a hacer de viente de alquiler para su hijastra, Shayne. Así, en el 2015, dio a luz a Lyon, el primer nieto del actor. Lamas, que, el 20 de enero cumplió los 60 años, vive tranquilo. Sigue con la misma mujer, se gana bien la vida como piloto y, casi al margen del mundo del cine, sólo se arrepiente de haberse gastado su fortuna. «Ojalá me hubiera preparado para el final de mi carrera», ha asegurado.