Pilar de Borbón

Hermana y tía de reyes

Hermana mayor del rey Juan Carlos y tía de Felipe VI. La duquesa de Badajoz, viuda de Luis Gómez-Acebo, fue una mujer volcada en las actividades solidarias y la promoción del deporte olímpico.

Pilar de Borbon

 

María del Pilar Alfonsa Juana Victoria Luisa Ignacia de Todos los Santos de Borbón y Borbón nació en Cannes (Francia), el 20 de julio de 1936. Fue la primogénita de Juan de Borbón y Battenberg, conde de Barcelona, y de María de las Mercedes de Borbón y Orleans, y nieta del rey Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg. Sus padres tuvieron tres hijos más en el exilio, Juan Carlos (1938), que fue Rey de España desde 1975 hasta el 2014; Margarita (1939) y Alfonso (1941), el pequeño, que murió trágicamente a los 14 años cuando a su hermano mayor se le disparó accidentalmente un arma de fuego. Era infanta de España y tenía tratamiento de alteza real.

Trabajó como enfermera en Portugal

Durante su infancia en el exilio vivió un tiempo en Lausana (Suiza), donde asistió al Colegio Católico Mont Olivet y aprendió buenos modales, que era lo que se esperaba de una infanta, gracias a su abuela, la reina Victoria Eugenia. Cuando en 1946, su familia se mudó a Estoril, después de pasar por Roma, Pilar ingresó en el Colegio Esclavas del Corazón de Jesús, donde cursó bachillerato. Tras graduarse, estudió Enfermería en la escuela de Arturo Ravara de Lisboa, una carrera que ejerció durante cinco años y que tuvo uno de sus momentos más duros en mayo de 1963, cuando estando de servicio en el hospital Dos Capuchos, se hundió el techo de la estación lisboeta Cais do Sodré, causando 49 víctimas mortales.

 

"A mi madre, que era muy moderna en su actitud ante la vida, le pareció muy bien que me apuntara a mi curso de enfermera. No quería vagos en casa. En cambio, a mi padre le gustó un poco menos. 'Es que papá si a ti te va mal, yo tengo que sacar a mi familia adelante', le dije", explicaba la infanta, que siempre había recordado su niñez como un momento muy feliz de su vida. "Vivíamos divinamente, aunque no había lujos ni dinero para comprar cosas. Recuerdo siempre a aquel señor que me trajo mi primera Mariquita Pérez con sus vestidos, el mejor regalo de toda mi vida".

 

La adolescencia de la infanta Pilar fue sencilla, alejada de los lujos de otras cortes europeas y también de la prensa del corazón española. Pocas veces apareció en las listas de princesas cuyos nombres se barajaban para casarlas con otros príncipes europeos y, aunque sus padres intentaron que contrajera matrimonio con el rey Balduino de Bélgica, su destino amoroso iría por otros derroteros. "Mis padres intentaron un poco de todo, me pasearon por ahí a ver… Luego me casé con quien yo quería", recuerda. Curiosamente, la enviaron a Bélgica donde tenía como acompañante a Fabiola de Mora y Aragón que fue quien, al final, conquistó a Balduino.

 

 

Pilar borbon con todos sus hermanos

 Pilar de niña, con sus padres y todos sus hermanos.

 

Sus padres se oponían a su boda

Doña Pilar conoció a su futuro marido, Luis Gómez-Acebo –hijo de un famoso financiero del Banco Español de Crédito–, en la residencia de Simeón de Bulgaria, que estaba casado con Margarita Gómez-Acebo, prima de Luis. La pareja no lo tuvo fácil, ya que, a pesar de que él era nieto del marqués de Cortina, se enfrentó a la oposición de los condes de Barcelona, que opinaban que su hija debía de casarse con un miembro de la realeza. Finalmente, el amor se impuso y, el 5 de mayo de 1967, contrajeron matrimonio en la iglesia de los Jerónimos de Belem, de Lisboa.

 

Antes, ella tuvo que renunciar a sus derechos dinásticos al casarse con una persona que no pertenecía a ninguna Familia Real y, a cambio, el conde de Barcelona le concedió el ducado de Badajoz con grandeza de España. Su enlace contó con una buena representación de todas las monarquías europeas y su luna de miel se prolongó durante un mes, en el que visitaron Londres, Nassau y Nueva York. A su regreso, la feliz pareja fijó su residencia en Madrid, en un piso alquilado en el barrio de Salamanca y que era propiedad del bailarín Antonio, y más tarde se mudó a una casa en Somosaguas.

 

Allí los duques de Badajoz formaron una familia numerosa y fueron padres de cinco hijos: Simoneta, que nació en 1968; Juan, en 1969; Bruno, en 1971; Beltrán, en 1973, y Fernando, en 1974. 

 

Para la tía de Felipe VI el eje central de su vida siempre fue su familia. Amante de la discreción, siempre rehuyó el excesivo protagonismo sin dejar nunca de cumplir con sus obligaciones de representación como miembro de la Casa Real española o acompañando a su esposo –muy relacionado con el mundo de la cultura y cuya intervención fue decisiva para que la colección del barón Thyssen se quedara en España– en sus compromisos sociales.

Su esposo falleció en 1991

En 1984, le detectaron a Luis un cáncer de médula. Igual que hizo durante el exilio o al enfrentarse a sus padres para poder casarse con el hombre de su vida, Pilar de Borbón demostró ser una mujer fuerte y capaz de asumir las situaciones más difíciles desde la serenidad. Pero la lucha contra la enfermedad no llegó a buen puerto y Luis Gómez-Acebo murió el 9 de marzo de 1991 en su domicilio de Puerta de Hierro, tras una grave recaída.

 

La muerte de su marido supuso un duro golpe para ella, que tenía que hacerse cargo de sus cinco hijos que aún eran muy jóvenes. "¡Tengo mucho genio! Pero es que hace falta para sacar adelante un batallón de hijos. Ahora son todos independientes, pero tenía que decirles lo que había que hacer. Y he tenido suerte. Son estupendos", explicaría en una entrevista.

 

Un año después de la muerte de su marido, en 1992, doña Pilar fue protagonista muy a su pesar de una noticia que no pasó desapercibida: el Tribunal Supremo dictó sentencia obligando a la duquesa a la demolición de parte de su casa en Porto Pi (Mallorca), por haberla construido sin licencia entre los años 1986 y 1987. Aunque presentó recurso, en enero de 1996 tuvo que cumplir la resolución. Su hijo Juan dijo entonces que su madre estaba «desolada», ya que la casa tenía un gran significado sentimental, puesto que la construyó su esposo.

 

En 1994 fue elegida presidenta de la Federación Ecuestre Internacional, sucediendo a la princesa Ana de Inglaterra, cargo que ocupó hasta el 2005. También fue miembro honorario del Comité Olímpico Internacional desde el 2006 y formó parte del Consejo de Honor del Comité Olímpico Español.

 

Mujer comprometida con las causas solidarias, en 1999 viajó a Nicaragua y Honduras como presidenta de Ayuda en Acción tras el huracán Mitch; estaba volcada en la lucha contra el cáncer, era presidenta honoraria de El Rastrillo de Nuevo Futuro, una oenegé que lleva más de 40 años atendiendo a niños marginados, y, tras el fallecimiento del duque de Badajoz, relevó a su marido en la Fundación de Amigos del Museo del Prado y de la Fundación Thyssen-Bornemisza.

 

Pilar borbon con la reina sofia y la princesa letizia

En El Rastrillo de Nuevo Futuro con Sofía y Letizia.

 

Relacionada con los papeles de Panamá

Famosa por su carácter, consideraba que los periodistas, con los que no tenía muy buena relación, decían "muchas chorradas. Y es que se inventan verdaderos cuentos de hadas. No quiero ver programas de televisión, me cuentan que se pasan tres pueblos", aseguró en el 2008.

 

Su vida se vio alterada por la aparición de su nombre en los papeles de Panamá. Según las indagaciones del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, la duquesa de Badajoz fue presidenta y directora de la compañía Delantera Financiera S.A., gestionada por el bufet de abogados Mossack Fonseca (especialista en crear sociedades opacas en paraísos fiscales), desde agosto de 1974 hasta el 24 de junio del 2014, cinco días después de que su sobrino, Felipe VI, fuese proclamado rey de España tras la abdicación de Juan Carlos I.

Lejos de esconderse, la infanta emitió un comunicado en el que reconocía haber tenido junto con su marido una sociedad en Panamá entre 1974 y 2014, pero insistía en que en ella nunca se hicieron ingresos "fuera del control de las autoridades fiscales".

 

La hermana mayor del rey Juan Carlos fallecía a los 83 años, el 8 de enero de 2020, víctima de un cáncer de colón. 


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