Los reyes Felipe y Letizia arropan a las víctimas del accidente de Adamuz: las imágenes más emotivas
Los monarcas han presidido el emotivo funeral por los 45 fallecidos y han trasladado su cariño a los familiares y supervivientes
España todavía tiene el corazón encogido desde la tarde del 18 de enero, cuando el accidente ferroviario en Adamuz se llevó por delante 45 vidas y dejó decenas de heridos.
En señal de respeto y para acompañar a las familias, los Reyes Felipe y Letizia han acudido a Huelva para presidir el funeral celebrado en el Palacio de Deportes Carolina Marín, en un acto marcado por el silencio, la lluvia y muchísima emoción.
Han llegado pasadas las 18:00 horas, vestidos de riguroso luto y protegidos bajo un paraguas que llevaba doña Letizia. A su llegada, han sido recibidos por el obispo de Huelva y han saludado a los asistentes, entre aplausos contenidos.
En el recinto se han reunido a 4.350 personas, con una presencia especialmente sobrecogedora: 336 familiares de las víctimas sentados a pie de pista, supervivientes y vecinos que han querido estar cerca en un día tan duro.
Un pabellón roto de dolor
Dentro, el ambiente era de recogimiento absoluto. En primera fila ha llamado la atención el recuerdo a Natividad de la Torre, una de las víctimas, cuya historia ha puesto nombre y rostro a una tragedia que ha golpeado a tantas familias. Natividad viajaba en el Alvia con su hijo Luis Carlos Sáenz y tres de sus nietos, Carlota, Fidel y Guillermo, con los que había estado en Madrid disfrutando del musical El rey León. Todos sobrevivieron menos ella.
El discurso que ha hecho llorar a todos
El momento más desgarrador ha llegado al final, cuando Liliana Sáenz, hija de Natividad, ha hablado en nombre de las víctimas. Sus palabras han resonado en todo el pabellón y han hecho llorar a muchos.
"Lo que perdimos no era solo una cifra. Eran vagones llenos de virtudes y defectos, de triunfos y derrotas, de anhelos y silencios, eran vagones llenos de esperanza. Porque ellos no son solo los 45 del tren, eran nuestros padres, madres, hermanos, hijos y nietos. Eran la alegría de nuestros despertares y el refugio de nuestras penas. Eran la ilusión de buscar un futuro mejor, la alegría de disfrutar momentos en familia o el deseo de volver con sus seres queridos. Ellos eran eso que ya nunca serán. No solo son los 45 del tren, pero son los 45 del tren. Las 45 familias a las que se le paró el reloj esa fatídica tarde, las que se abrazaron en ese centro cívico donde el paso del tiempo iba inundándose de silencio y dando paso al llanto al comprender que volveríamos sin ellos".
Tras la ceremonia, Felipe y Letizia se han acercado a los familiares y supervivientes para trasladarles sus condolencias. Se han mostrado atentos, cercanos y muy pendientes de escuchar, con gestos de cariño que han dicho más que cualquier frase.