Los principitos de Mónaco, más adorables que nunca

El príncipe Jacques  y su madre la princesa Charlene de Mónaco
El pequeño, en las rodillas de su madre, se mostró más tímido que su hermana.

Como ya es tradición en Mónaco, el verano se despide con un gran picnic en el que 1.000 vecinos acompañan a Alberto, Charlene y sus rubísimos mellizos durante una jornada repleta de música, flores y bailes tradicionales.

 

Una vez más, los peques fueron los auténticos reyes de la fiesta, vestidos con adorables trajes regionales. Jacques y Gabriella aplaudieron, encantados, durante las actuaciones y se mostraron cómplices y cariñosos a lo largo de toda la jornada, demostrando que, aunque sólo tienen 3 añitos, ya empiezan a comportarse como auténticos «royals»... en miniatura.