El palacio de Victoria de Suecia, pasto de las llamas

El palacio de Victoria de Suecia, pasto de las llamas
Días antes del incendio, la princesa heredera estuvo en el parque de bomberos, agradeciéndoles su labor.

A las 11.13 horas del pasado 23 de noviembre, el servicio de rescate de Storstockholm recibió un aviso: había saltado una de las alarmas de incendios del palacio sueco de Haga.

 

En sólo unos minutos se personaron once dotaciones de bomberos ya que, aunque había empezado en el sótano de una sala de calderas, se extendía a toda velocidad, amenazando con dañar irremediablemente una de las joyas arquitectónicas de la familia real sueca donde, además, residen la princesa Victoria, su marido, Daniel, y sus dos hijos, Estelle y Oscar. Ninguno de ellos estaba allí y el incendió se sofocó con rapidez, pero el susto, a Victoria, no se lo quita nadie. «Los niños estaban en el cole y sus padres, trabajando», informaron fuentes ofciales. 

 

Por suerte, las llamas no acabaron devorando el hogar familiar.