Adiós a Valentino, el hombre que vistió a la realeza y a Hollywood
Desde un vestido de lamé verde oído por la radio hasta crear el color más icónico de la moda: la vida y el legado de Valentino
Este creador de belleza y elegancia contaba que a los seis años se enamoró de la moda al escuchar en la radio que la princesa María de Saboya luciría un vestido de lamé verde en su compromiso. Aquellas dos palabras actuaron como un hechizo para el pequeño Valentino Garavani, que desde entonces dejó de garabatear sin rumbo para dibujar únicamente vestidos, lazos, maniquíes y zapatos de ensueño. Años después estudió alta costura en París y, en 1960, abrió su propio estudio en Roma junto a su socio y pareja, Giancarlo Giammetti, dando inicio a una de las casas más influyentes del siglo XX.
El rojo que lo cambió todo
En esa etapa temprana ya había caído rendido ante el color rojo, convertido después en su sello universal. El flechazo definitivo llegó en Barcelona, a finales de los años 50, durante una velada en el Liceu. “Vi a mujeres españolas elegantísimas, vestidas de rojo. Eran espléndidas y sensuales”, recordó en Vogue. De ahí nació el mítico rojo Valentino, único color que lleva el nombre de un diseñador.
El gran salto llegó en 1968 con el vestido de novia de Jackie Kennedy para su boda con Aristóteles Onassis, que le abrió las puertas de Hollywood y de EE. UU. Después llegaron Ava Gardner, Liz Taylor, Audrey Hepburn, Sofía Loren, Grace Kelly o Julia Roberts.
También la realeza confió en él: Diana de Gales, la reina Sofía y novias reales como Máxima de Holanda o Mette-Marit. En España, musas como Naty Abascal, Isabel Preysler o Rosario Nadal formaron parte de su universo eterno.
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