La apasionante vida de Chayanne, el famoso cantante y actor puertorriqueño
Este artista que, con cerca de 50 millones de discos vendidos, ha conquistado al mundo con su voz, su energía, su sonrisa y sus éxitos, está triunfando por Latinoamérica con su gira "Bailemos otra vez tour 2026", que le traerá a España el próximo verano
Elmer Figueroa Arce nació el 28 de junio de 1968 en Río Piedras, Puerto Rico, en el seno de una familia numerosa -es el tercero de cinco hermanos- donde siempre estuvo rodeado de amor, música y sentido del humor.
Hijo del gerente de ventas Quintiliano Figueroa y de la profesora Irma Luz Arce, Elmer tenía solo un añito cuando su familia se trasladó a vivir a San Lorenzo, donde creció siendo un niño feliz y algo travieso que ceceaba, que adoraba jugar a baloncesto o hacer teatro en el colegio y que encontró en la música una forma de canalizar su energía.
Estrella a los 10 años
Su madre, consciente de que tenía un gran talento -desde los 5 años ya tocaba percusión y cantaba en el coro de la iglesia-, lo animó a presentarse a una prueba para formar parte del grupo musical Menudo, donde estuvo Ricky Martin. Pero fue rechazado.
Lejos de hundirlo, esta experiencia alimentó sus ganas de cantar aún más y, a los 10 años, hizo realidad su sueño: se unió a la banda rival de Menudo, Los Chicos, un grupo juvenil puertorriqueño, junto con Tony, Rey y Miguel, con el que logró tal éxito que acabó desbancando a la formación que lo rechazó.
Gracias a sus coreografías, sus canciones pegadizas y una imagen fresca que conectó con el público infantil y adolescente, Los Chicos se hicieron célebres en Puerto Rico y gran parte de América Latina con canciones como "Para amar", "Hasta luego" o "Bye Bye Baby". Y les fue tan bien que a su corta edad empezaron a hacer giras con las que llenaban auditorios, participaron en programas de TV y filmaron dos películas —"Los Chicos en Puerto Rico" y "Los Chicos tocan el cielo"—, que aumentaron su fama.
Una carrera en solitario desde México
El grupo se disolvió en 1984 por la suma de varias circunstancias, entre ellas, el desgaste y la salida de varios miembros originarios. Pero Elmer, a quien su madre había puesto el nombre artístico de Chayanne porque era fan de una serie del oeste llamada "Cheyenne", tenía claro que su carrera iba a seguir en la música. Por ello, en 1983, con solo 15 años, este amante del motocross, el béisbol y el golf se fue a México con una mezcla de ilusión y nerviosismo para emprender su carrera como solista desde cero.
Grabó sus primeros discos, "Chayanne es mi nombre" (1984) y "Sangre latina" (1986), y allí debutó en su primera telenovela.
En 1988, sacó su trabajo "Chayanne II", que incluía el tema "Este ritmo se baila así", con el que ganó el premio MTV al mejor vídeo latino y supuso su carta de presentación en toda América.
Y fue entonces, mientras encandilaba a sus fans con su atractiva sonrisa y su seductor meneo de cadera, cuando conoció a la mujer de su vida, la abogada Marilisa Maronesse. El flechazo fue instantáneo. Se produjo en 1988, en un aeropuerto, cuando ella, en esa época aún estudiante de Derecho, era aspirante a convertirse en Miss Venezuela, evento al que Chayanne asistió como artista invitado. Ambos vivían una relación discreta mientras las fans continuaban eclipsadas por ese moreno huracán latino que siguió enamorando con "Tiempo de vals" (1990), tema por el que fue nominado a un Grammy como mejor artista latino.
Incansable, participó en series como "Pobre juventud" y "Tormento", mientras lanzaba discos, como mucho, cada dos años.
En 1992, se casó con Marilisa en secreto, algo que ocultó durante cinco años para proteger a los suyos. Muy enamorado de una mujer que él define como "inteligente, sensible y llena de ambiciones", el artista latino y su esposa vieron cómo su felicidad se completaba en 1997 con el nacimiento de su hijo Lorenzo Valentino, y más tarde con la llegada de Isadora Sofía en el 2000. Para entonces Chayanne ya era un gran artista internacional. De hecho, en España, su gran éxito llegó con nombre de mujer, "Salomé", incluida en su álbum "Atado a tu amor", de 1998.
Quiere dejar huella en los corazones
En pleno boom y siendo un orgulloso padre primerizo, tuvo tiempo hasta de triunfar en el cine protagonizando "Dance with Me" junto a Vanessa Williams. Luego llegarían más éxitos, giras y canciones para la posteridad como su gran hit "Torero".
"Me gustaría dejar huella como Elvis Presley y Carlos Gardel, y que mi nombre quede grabado en los corazones", dice este hombre que jamás se ha considerado un "sex-symbol" ni se ha sentido desbordado por la fama, pues siempre ha manifestado tener los pies sobre la tierra. Pero los ha tenido más sobre los escenarios, pues su carrera ha seguido incansable, seduciendo al público con su música pop de influencias caribeñas con la que quiere transmitir un mensaje claro: "El amor a la pareja, la unión, la alegría y la fiesta", dice.
Y así lo ha hecho con sus 15 álbumes; el último, "Bailemos otra vez", publicado en 2023. Hoy en día, con cerca de 50 millones de discos vendidos, numerosos galardones, una vida personal estable y feliz, y una vertiente solidaria que le llena –es embajador especial de la Fundación Internacional de Inmigrantes ante las Naciones Unidas (ONU)–, Chayanne sigue teniendo muchos motivos para lucir su seductora sonrisa.
Entre ellos, el exitazo de su gira "Bailemos otra vez tour", que para alegría de sus fans españoles lo traerá el próximo 2026 de regreso a nuestro país con nueve apoteósicos conciertos.