La exmodelo Estíbaliz Sanz pide dinero para tratar su esquizofrenia: su duro testimonio
La exmodelo ha reaparecido en televisión para hablar sin filtros de su enfermedad mental, de las voces que la atormentan y de la difícil situación económica que atraviesa
El testimonio de Estíbaliz Sanz ha conmocionado a muchos. La que fuera una figura muy conocida en los años 90 ha reaparecido públicamente para contar uno de los capítulos más duros de su vida: padece esquizofrenia y no dispone de recursos económicos suficientes para afrontar el tratamiento que necesita.
La exmodelo ha relatado su situación en el programa El tiempo justo, donde ha hablado con una crudeza poco habitual sobre cómo es convivir con una enfermedad mental grave y sobre el impacto que ha tenido en su día a día.
Un diagnóstico que cambió su vida
Estíbaliz cuando era modelo.
Estíbaliz vive actualmente con sus padres en Zafra (Badajoz), donde recibe atención médica especializada. Según ha explicado, la enfermedad se manifestó con especial dureza en 2023, tras ser ingresada por una neumonía severa. Fue entonces cuando sufrió su primer brote psicótico grave.
“No me acuerdo de nada, me tuvieron que atar a la cama”, ha confesado, recordando aquel episodio como un punto de inflexión.
Desde entonces, su estado de salud ha requerido un seguimiento constante y ajustes continuos en la medicación. Ella misma reconoce que el deterioro fue tan acusado que los médicos llegaron a comparar su situación con la de pacientes con enfermedades neurodegenerativas.
“Las voces me insultan y me dicen que me haga daño”
Uno de los momentos más impactantes de su testimonio ha sido cuando ha descrito las alucinaciones auditivas que sufre durante las crisis. “Cuando son murmullos, se pueden sobrellevar. Pero cuando son gritos, las voces fuertes me llaman gorda y estúpida… Me dicen que me haga daño”, ha relatado, visiblemente emocionada.
Estíbaliz no ha ocultado que en los momentos más oscuros ha pensado en autolesionarse, aunque hay algo que siempre la frena: su hijo. “Gracias a que me viene mi hijo a la cabeza, no me hago daño”, ha explicado con sinceridad.
Sin trabajo y pidiendo ayuda
A la enfermedad se suma ahora una situación económica muy complicada. Sin trabajo ni ingresos estables, la exmodelo ha pedido ayuda públicamente para poder costear su tratamiento y mantenerse. La medicación que necesita requiere controles frecuentes y no siempre resulta fácil encontrar la combinación adecuada.
De hecho, hace poco tuvo que volver a ingresar durante unos días para reajustar el tratamiento. Según ha contado, los médicos han logrado cierta estabilidad: “Ahora los murmullos y las visiones aparecen alguna vez, pero ya no es como antes”.