Iñaki Urdangarín: sus declaraciones más íntimas en 'Lo de Évole'
Iñaki Urdangarin se ha mostrado como nunca en Lo de Évole. Habla del paso del tiempo, de sus errores, de la familia real y de cómo intenta reconstruirse
Aunque no será hasta el próximo 12 de febrero cuando las memorias de Iñaki Urdangarín, 'Todo lo vivido. Triunfos, derrotas y aprendizajes', vean la luz, el exduque de Palma ha dejado en los últimos días importantes y significativas pinceladas de qué encontraremos en una de las autobiografías más esperadas de la temporada.
Este domingo se ha emitido en La Sexta la entrevista que Iñaki concedió hace unos días a Jordi Évole y, tal y como prometía, ha dejado un buen número de titulares sobre su historia de amor con la hermana del Rey Felipe VI, qué significó para él formar parte de la Familia Real, y cómo se equivocó al no saber gestionar los importantes cambios que se produjeron entonces en su vida.
"Necesito aprovechar el tiempo al máximo"
Como ha admitido, "tengo la sensación de que hay mucho tiempo que se le ha escapado" y, recién cumplidos 58 años y tras cumplir una condena de casi 6 por el Caso Noós, ahora "estoy degustando más los minutos de la vida, los meses, las semanas... sin ser un pollo sin cabeza. Necesito aprovechar el tiempo al máximo". Algo que está haciendo en su Vitoria natal y con el apoyo incondicional de su pareja Ainhoa Armentia que, como confiesa, es una "parte fundamental" de una felicidad que ha vuelto a encontrar en las cosas "sencillas" de la vida.
Así es la cárcel de Brieva, en Ávila, donde estuvo Iñaki Urdangarin.
Echando la vista atrás, Urdangarín desvela que ha sufrido "dolor y decepción". "Dolor mucho, evidentemente, hay una etapa que dura 13 años hasta la salida de Brieva, y luego un poco la reconstrucción posterior que tiene un precio alto y que cuesta, es un periodo en el que veo dureza y dolor. Decepción bueno, creo que todo el mundo intenta hacer lo mejor posible las cosas, y hay cosas que no me esperé que fuesen así. Pero no había tiempo de reacción, había que salir adelante", expresa, admitiendo que el fin de su matrimonio con doña Cristina ha sido el peaje a pagar.
La boda de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin.
Cuando conoció a la hija del Rey Juan Carlos, "todo era maravilloso, todo podía ser. No era consciente de lo bien que me iba la vida". "Una persona como ella, con su status, era una persona cercana, inteligente, bondadosa y valiente. Fue valiente en apostar por mí", ha confesado, relatando que su familia (y especialmente su padre, del que ahora se acuerda especialmente), "me dijo que iba a ser complicado. Fue él el primero que me lo dijo". "Es una familia que el rol que tienen en sociedad no lo pueden olvidar nunca. Y aquí al final somos seres humanos y toca estar un poco más relajado. Pero lo primero era la institución en todo tipo de conversación", ha sentenciado.
Los Reyes de España, Iñaki, la infanta Cristina y sus hijos.
Y eso que tiene buenas palabras para los Reyes Eméritos. De Doña Sofía asegura que desde que le conoció "fue un trato muy bueno, de muchísima curiosidad, de preguntas, de admiración por el deporte. Muy honesto y transparente". "Al final es una persona muy cercana, que le gusta el deporte, que encuentras canales de comunicación para estar un buen rato. Yo me he reído mucho con él", ha apuntado sobre Don Juan Carlos.
Iñaki Urdangarin cuando jugaba al baloncesto.
Cuando Évole le ha preguntado si se sintió "forzado" por Casa Real para dejar su carrera como jugador de balonmano -uno de los más destacados del momento- Urdangarín ha revelado que fue él quién tomó la decisión de retirarse a los 32 años y en la cima de su trayectoria porque creía que no podría compaginarlo con sus labores institucionales: "Nadie me pidió que lo dejara, pero Juan ya había nacido, Pablo venía en camino... Con el tiempo pensé que no analicé bien esta situación. No hay nada más chulo que el deporte de élite, esa adrenalina... Debí haber apurado un poco más", se ha sincerado.
"¿Qué necesidad tenía de comprarme la casa de Barcelona?"
UN PISO LLENO DE RECUERDOS. Cristina ha recomprado por 2 millones de euros el piso (en la sexta planta de este edificio) en el que vivió tras casarse con Iñaki, en 1997.
Respecto a esa época, el vitoriano, a corazón abierto, admite que "perdí en humildad, en sencillez, en valorar las cosas más sencillas", confesando que perdió "perspectiva" y cometió errores como comprarse el famoso palacete de Pedralbes. "¿Qué necesidad tenía de comprarme la casa de Barcelona? tienes recursos, tienes éxito. Te rodeas de gente boyante. Te contagias de eso y no me hacían falta. Empiezas a pensar y crees que lo puedes hacer. Y aunque la hipoteca pueda ser alta en proporción, los ingresos eran posibles" ha expresado con firmeza, asegurando que a pesar de todo "no hicimos nada que no creo que estuviese bien".
En cuanto al presente, Iñaki ha asegurado que "si hay algún momento en la vida que puedo decidir sobre lo que puedo hacer, pues quizá sea este", revelando que con Ainhoa Armentia -con la que mantiene una discreta relación desde principios de 2022- "sentí que podía ser escuchado y no ser juzgado. Fue aire fresco, una situación muy distinta a la que vivía anteriormente. Tengo la sensación de que el tiempo se me ha escapado y tengo que recuperarlo".
Una entrevista en la que el presentador le ha preguntado entre risas si cree que podría 'desbancar' en ventas con su libro a las memorias del Rey Juan Carlos, 'Reconciliación': "Él es un personaje global, con una trayectoria larguísima... Eso no sucederá. Tendría su gracia, pero no creo que suceda", ha apuntado en tono de broma.