Isabel Pantoja, hundida por la enfermedad de su madre

Isabel Pantoja, hundida por la enfermedad de su madre
La tonadillera, en una imagen retrospectiva con su madre.

La finca se ha convertido en su refugio. Cantora es la cárcel de oro de Isabel Pantoja en un momento muy difícil de su vida. Hace unos meses le confesaba a un amigo que estaba destrozada y muy desanimada. «Me cuesta hasta respirar», aseguraba. La tonadillera ha empezado el 2019 agobiada por el anuncio de que sus deudas y las de su hijo con Hacienda y los bancos podrían llevar a un embargo de la finca, ésa en la que Isabel se dedica en cuerpo y alma a su madre, doña Ana, de 87 años, que padece una delicada enfermedad desde hace tiempo.

 

La frágil salud de su progenitora es el mayor impedimento para que la artista recupere su ritmo profesional, y ofertas no le faltan. A pesar de que son muchos los proyectos que le proponen, Isabel lo ha dejado todo de lado para estar con su madre. 

 

Pero eso no es todo. También se acaba de hacer público el motivo por el cual Irene Rosales tuvo que abandonar «Gran Hermano Dúo» de manera súbita el jueves pasado: había sufrido un aborto espontáneo. La mujer de Kiko Rivera, que ya ha vuelto a entrar a la casa apenas tres días después, ha querido explicar a la audiencia el motivo de su ausencia. Un suceso que seguro que habrá apenado todavía más a la tonadillera, que parece que no levanta cabeza.