Pablo Carbonell a punto de lanzar 'Estruendo folklórico'

Pablo Carbonell vuelve a TVE con un nuevo programa
Elena Sánchez y Pablo Carbonell en la presentación de su programa ‘Sánchez y Carbonell’.

Tras las extrañas parejas de ‘Torres y Reyes’, ‘Alaska y Corona’ y ‘Alaska y Segura’, las noches de La 2 han vuelto a abrir su ‘promiscuo circo cultural’ con Elena Sánchez y Pablo Carbonell en ‘Sánchez y Carbonell’, un directo alocado que une literatura, cabaret, teatro y filosofía sobre el escenario. En el último programa hablaron con Aitana Sánchez-Gijón de las mujeres a las que ha dado vida y Asier Etxeandia presentó a su grupo Matodonte. Hoy jueves, volverán a entretener y sorprendernos.

 

Pablo Carbonell hija

Pablo Carbonell con su preciosa hija Mafalda, de 11 años.

 

PRONTO: ¿Cuánto de extraña es la pareja que formas con Elena?

PABLO CARBONELL: Ella ha presentado los sanfermines y yo, que canto en los Toreros Muertos, nunca he ido a actuar allí. ¡Tiene delito! Desde fuera, ella parece so- fisticada y yo un poco borrico, pero la verdad es que hay simbiosis televisiva.

 

P.: ¿Te ha hecho ilusión volver a RTVE?

P.C.: Sí, porque trabajo en la cadena pública cada 20 años. Lo último fue ‘El peor programa de la semana’ y el anterior, ‘La bola de cristal’.

 

P.: Además de este programa, ¿qué otros proyectos profesionales tienes este año?

P.C.: Los fines de semana los tengo ocupados con conciertos de los ‘Toreros Muertos’ y para primavera tendremos ‘Estruendo folklórico’, nuestro primer disco de estudio. Además, me he comprometido a vestirme de romano en el Festival de Mérida. ¡Ya veréis qué piernas!

 

Pablo Carbonell toreros muertos

Los Toreros Muertos, con Pablo Carbonell al frente, en plena actuación.

 

P.: Tu hija Mafalda tiene la agenda tan ocupada como tú...

P.C.: Ha estrenado su película en Netflix, ‘Vivir dos veces’, y no paramos de recibir felicitaciones. Mafalda tiene fans en casi 200 países y ya es una “celebrity”.

 

P.: ¿Le estás enseñando a sobrellevar la fama?

P.C.: Sí, es una niña normal, ya nos ocupamos de que no se le suba el pavo ni se considere diferente.