Rosalía: su lado más humano y desconocido
La cantante española más internacional es una mujer muy espiritual que, pese a su fama, disfruta con sencillos placeres y valora mucho su intimidad
Rosalía, durante su visita a "La Revuelta"
El último disco de Rosalía, "Lux", se ha convertido en un auténtico éxito planetario que ha batido récords y ha sido elogiado, incluso, desde el "New York Times". Pese a ello, la cantante catalana no ha perdido su esencia, su humildad y sus ganas de hacer música para "compartir algo" con los demás, tal y como confesó en su reciente visita a "La Revuelta".
Allí deleitó a todos sus invitados con un bizcocho casero hecho por ella misma.
Rosalía en La Revuelta
"Un día feliz es aquel en el que no hay grandes pretensiones ni deseos. Me cocino, voy a que me dé el sol, quedo con los míos, miro una película", le explicó días antes a Carles Francino, con quien profundizó mucho más. "No me asusta la muerte, me asusta más la vida y vivir desde el miedo", aseguró.
Ávida lectora, poetas de diferentes lugares del mundo y textos religiosos como la Biblia y el Corán han sido su inspiración para este nuevo proyecto que acaba de ver la luz. "El sentimiento y la idea de Dios es tan difícil de poner con palabras, por eso he intentado hacer un disco sobre ello", admite.
Reza todas las noches
De hecho, ya le dijo en una ocasión a Évole que rezaba todas las noches: "Intento cada día agradecer todas las cosas buenas que haya en el mundo y a mi alrededor, porque me ayuda a estar más anclada".
Con más de 27 millones de seguidores en su cuenta de Instagram, la artista lo tiene clarísimo. "Si no me dedicara a lo que me dedico, no tendría redes sociales". Eso sí, en ellas se muestra de lo más natural, y tanto comparte una imagen en una multitudinaria gala como una fotografía sin maquillaje y recién salida de la cama.
Rosalía en La Revuelta
Pese a su discreción sobre muchos aspectos de su vida privada, no dudó en explicarle a David Broncano que, en ocasiones, practicaba el celibato. "Cuando tengo mucho trabajo y mucho estrés, mi libido baja mucho", admitió.
Su familia, el gran pilar de Rosalía
Rosalía con su madre.
El conductor de La 1, a quien confesó que "nunca había estado tan a gusto en un programa", también logró sacarle algo de información sobre su padre, del que no habla demasiado. José Manuel Vila, separado desde hace tiempo de su madre, se dedicaba a hacer naves industriales.
Curiosamente, una reciente investigación genealógica de "El Mundo" reveló que el bisabuelo de la joven era un empresario de nacionalidad cubana que, tras unos años en Galicia, en 1926 emigró con su familia a América a hacer fortuna.
Poco podrían imaginarse que, casi un siglo después, su nieta conquistaría el continente, que ha caído rendido a sus pies. Prueba de ello, la invitación que recibió para acudir a uno de los espacios televisivos de mayor audiencia, "The Tonight Show".
Allí, además de mostrar su increíble dominio del inglés e interpretar alguno de sus temas, se animó a cantar con el presentador, Jimmy Fallon.
La lucha de Rosalía para cuidar su voz
Rosalía ha sido reconocida como fenómeno musical del año.
Pero su camino hasta el estrellato no ha sido fácil. Siendo adolescente tuvo que someterse a una cirugía para extirpar unas lesiones benignas en sus cuerdas vocales. "Fue por cantar demasiado sin técnica adecuada", admitió.
Tras aquella intervención, además de no poder hablar durante un mes, necesitó un año entero para recuperarse y volver a cantar. Aquello le hizo reflexionar, valorar su voz y pulir varios aspectos antes de lanzarse al gran público.
Además, tal y como confesó mientras se quedó en blanco interpretando una de sus canciones, padece TDAH. "Perdonad, se me ha olvidado por qué letra íbamos, es que tengo déficit de atención", dijo esta artista, para la que parece que no existen límites en la música. Y es que Rosalía ya no es un fenómeno, sino un icono cultural global.
La faceta solidaria que marca su nueva etapa
El pasado 11 de agosto, la cantante de Sant Esteve Sesrovires cumplió uno de sus sueños. Aquel día, registró oficialmente su Fundación Rosalía, con una dotación inicial de 30.000 euros.
Su madre –que se encarga de gestionar las finanzas de la artista a través de la sociedad Motomami– es la presidenta de esta entidad, cuyos objetivos son, entre otros, apoyar la formación cultural y musical de niños y jóvenes, fomentar la igualdad de género y la diversidad, ayudar a colectivos vulnerables, prestar colaboración en situaciones extremas y luchar contra el cambio climático.
Cabe destacar que, en vez de ubicar su sede en una gran capital, lo ha hecho en la localidad barcelonesa de L’Hospitalet de Llobregat, a la que está muy unida. En el Distrito Cultural de esta ciudad va a erigir también su estudio de grabación y las oficinas de sus diferentes empresas.
"Gano mucho, pero invierto también mucho en la música", explicó a David Broncano, y estos proyectos dan fe de ello.