Así superaron otros famosos las trágicas muertes de sus hijos

Muchas personas siguen intentando superar cada día la tragedia

Así superaron otros famosos las trágicas muertes de sus hijos

Redacción

El corazón de Ana Obregón está de luto desde el pasado 13 de mayo, cuando el maldito cáncer le robó a su único hijo, un chaval alegre, emprendedor, cariñoso, lleno de energía y siempre positivo que no se quejó nunca del "resfriado" contra el que decía que luchaba.

Un mes después de la tragedia, la actriz le escribió una carta abierta a Álex desde su Instagram que no ha dejado a nadie impasible por lo conmovedora de cada una de sus frases. "Le pedimos a Dios que te curara y no nos hizo ni caso –se lamenta Ana–. Ha sido y es un verdadero privilegio ser tu madre". ¿Qué pasará a partir de ahora con ella? ¿Pondrá en marcha la fundación contra el cáncer que tanto le ilusionaba, en honor a su hijo? 

Ana Obregón y Álex Lequio

Ana Obregón se ha despedido de su hijo, Alex, con esta preciosa foto de ambos sonriendo y cogidos de la mano.

Desafortunadamente, Ana Obregón no es la única persona, ni la única famosa, que ha tenido que enfrentarse a la pérdida de un hijo. "Mi primer hijo murió en mis brazos", le reconoció, tiempo atrás, Bertín Osborne a María Teresa Campos. Fue en un pasillo de La Paz, en Madrid, en 1977. Sandra Domecq y él sólo pudieron disfrutarlo un mes por una malformación en el hígado que Cristian no superó.

También Belén Rueda y Daniel Écija se han enfrentado al infierno de sobrevivir a un hijo. Su pequeña María nació con una caridopatía congénita y soportó tres operaciones a corazón abierto. Pero su cuerpo no pudo soportarlo y falleció con 11 meses.

Luis Enrique, Frank Cuesta, Santi Cañizares... no son pocas las personas conocidas que han pasado por este horror. Esta semana, en la revista Pronto, recordamos su historia y cómo lo siguen intentando superar, día a día.

Bertín Osborne
 
Belen Rueda

Belén Rueda está volcada en la fundación Menudos Corazones desde hace años. Su hija María falleció con 11 meses a causa de una cardiopatía congénita.