Toñi Moreno: la lucha de una niña humilde para triunfar en televisión
Toñi Moreno recuerda su dura infancia y cómo la necesidad se convirtió en su mayor motor para salir adelante. Hoy, a los 52 años, vive una etapa plena como madre, comunicadora y mujer emprendedora
Nació en Barcelona, concretamente en El Prat de Llobregat. Por eso, su acento llamó la atención en Sanlúcar de Barrameda , localidad gaditana donde se mudó con sus padres y sus dos hermanas cuando tenía 8 años.
"Me decían que hablaba muy bien", ha recordado hace unos días Toñi Moreno en el pódcast "Tengo un plan". Y eso es lo que la empujó a hacer televisión.
Con 14 años la ficharon en la tele local de dicho municipio y allí presentó desde concursos de sevillanas e informativos hasta entrevistas a figuras como Rocío Jurado o Lola Flores. "Me llamaban Doña perdona porque, de tres palabras, una era perdón", explicaba sobre sus inicios en la pequeña pantalla. Y lo cierto es que no trabajó ahí por gusto sino por necesidad, ya que en su casa hacía falta el dinero. "Mi madre me dijo: “no hay para libros”. Y me puse a trabajar", contaba Toñi en esa charla. "La necesidad te empuja. Yo quería salir de la situación que tenía en casa", admite. Y lo cierto es que a ella la empujó bien lejos.
"“Tiene arreglo” fue el único programa del que mi padre se sintió orgulloso"
Y es que su familia era muy humilde, pero muy trabajadora. Su padre era agricultor y su madre llegó a tener hasta tres trabajos para mantenerla a ella y a sus dos hermanas, por lo que Toñi creció rodeada de esfuerzo. "Nos hemos querido mucho, pero había muy poco", resume. Esa escasez fue su motor, ya que soñaba con darles a sus padres una vida mejor, algo que consiguió.
Más adelante se presentó a castings para el programa de Jesús Hermida, pero éste le dijo que no valía para la tele. Lloró, se vino abajo, pero no tiró la toalla. Con el tiempo, y tras trabajar de reportera y de enviada especial en conflictos como Kosovo, llegaron los programas sociales, los que marcaron su carrera y su vida.
"Tiene arreglo" fue uno de los que más disfrutó, ya que ayudaba a mucha gente. "Había una chica que era bailarina y había perdido las piernas y los brazos. Las prótesis que necesitaba costaban 160.000 euros y esa tarde conseguimos ese dinero. Llamamos a muchos famosos, pero los únicos que dieron dinero fueron Los Morancos", explica.
Además, su padre, un hombre noble y de pocas palabras, solo expresó admiración hacia ella cuando la veía en este espacio. "Ese fue el único programa del que se sintió orgulloso", recuerda.
Hoy, con 52 años, Toñi es madre y esa faceta la llena profundamente. Tiene una hija, Lola, de cinco años y sabe lo que desea para ella. "Lo he hecho bien como madre si consigo que sea buena persona, empática y solidaria, no que tenga 20 carreras". Ve el telediario con ella, le habla de empatía, de injusticias y de ayudar a los demás. "Educar es poner límites para que luego vuelen", defiende.
"Me he querido poco durante muchos años"
A lo largo de la hora y media que duró el pódcast también reflexionó sobre el amor y la pareja. Ha tenido cinco relaciones en su vida y cree que para estar bien con una persona primero tienes que estar bien contigo mismo. "El que llegue o la que llegue es para crecer, no para no estar sola", admite. Y es que ella reconoce que, en este momento de su vida, le gusta la soledad, ha aprendido a decir no y a no ser tan dura consigo misma. "Me he querido poco durante muchos años", reconoce.
"Me gustaría hacer un documental sobre la reina Sofía"
Esta charla con los presentadores refleja su buen momento personal y profesional. De hecho, este 2025 está siendo un gran año ya que presentará las Campanadas en Canal Sur, ha recibido el Premio Radio Televisión por su labor social, ha sido abanderada de la Feria de Málaga y ha lanzado su propio proyecto, Con Alma Spain. Eso sí, afirma que los fines de semana se los dedica íntegramente a Lola.
La historia de Toñi Moreno no es solo la de una presentadora de éxito. Es la de una niña humilde que aprendió pronto que la constancia, la honestidad, la empatía, la bondad y el trabajo pueden convertir la necesidad en un camino. Y aunque ha cumplido muchos sueños, le queda uno por realizar. "Ahora me gustaría hacer un documental sobre la reina doña Sofía. Como la encuentre me voy a lanzar y pedírselo", desvelaba.