Gana la batalla a la sal ¡y pierde peso!

Gana la batalla a la sal ¡y pierde peso!
La mejor estrategia es dar esquinazo al «fast food» y a los alimentos ultraprocesados, la fuente más importante de sodio y de potenciadores del sabor

Esconder el salero no basta para reducir el alto consumo de sal. De nuevo, las cifras no dan lugar a dudas: casi tres cuartas partes de la que tomamos proviene de los productos procesados que añadimos a la cesta de la compra. ¿Sabías que los españoles tomamos el doble de la dosis recomendada por la OMS? Si te sumas al reto de esta semana, descubrirás hasta qué punto los panes industriales, la comida precocinada, los embutidos, los caldos comerciales o los «snacks» salados tiran por tierra tus esfuerzos por controlar tu apetito y guardar la línea. 

 

Y si te estás preguntando qué tiene que ver el sobrepeso con esa sal «oculta» y con la presencia de ciertos aditivos, aquí tienes la respuesta. Esos compuestos se utilizan para aumentar el sabor de las preparaciones, lo que dispara su aceptación, el riesgo de sobrepasarse con las cantidades y ¡la probabilidad de ganar peso! En pocas palabras, tiran por tierra tu voluntad. ¿Eres capaz de reprimir tus deseos y comerte sólo un cuarto de pizza con salsa barbacoa? ¿o de decir «basta» a un bol de palomitas sabor mantequilla? ¡Has caído en la trampa!

 

Aparte de hacer más apetecibles los alimentos, la sal aumenta la sensación de hinchazón, es decir, suman volumen a los kilos de más. ¡Lo que te faltaba! Para que seas capaz de controlar esa reacción en cadena, en este especial te explicamos cuáles son los alimentos que tienes que mirar bajo lupa, cómo saber en pocos segundos si un alimento pasa la prueba del semáforo –rojo,mucha sal; ambar, aceptable; verde, vía libre–  y cuáles son los sazonadores que más y mejor realzan el sabor natural de los alimentos.

 

Si, cada vez que te pones a dieta, te falla la voluntad, no puedes perderte este número de la revista porque siguiendo todos nuestros consejos, por fin, podrás levantarte de la mesa (¡o del sofá!) sin sentirte culpable. Con la conciencia tranquila. ¿Te atreves a basar tu dieta en alimentos de verdad y dar plantón a todos esos alimentos que boicotean tus esfuerzos? Sólo tienes que sumarte a nuestro reto de esta semana.