Clafoutis individual de albaricoques

Clafoutis individual de albaricoques

Ingredientes

  • 250 g de albaricoques secos
  • 2 bolsitas de té
  • 2 huevos
  • 2 yemas de huevo
  • 200 ml de nata líquida para montar
  • 80 g de azúcar
  • 30 g de maicena
  • 100 ml de leche
  • 1 ramita de vainilla
  • 4 cucharadas de almendras laminadas
  • 2 cucharadas de harina
  • mantequilla
  • Tiempo Total

  • 1 hora y 20 minutos

  • Preparación

    40 minutos

  • Cocción

    40 minutos

  • Coste

  • Dificultad

  • Tipo de plato

    Dulces y Postres

  • Intolerancia

    No apta para veganos

Pasos

  1. Clafoutis individual de albaricoques Paso 1

    Hierve 300 ml de agua, aparta el recipiente del fuego y deja en infusión las bolsitas de té durante 5 minutos.

  2. Clafoutis individual de albaricoques Paso 2

    Retira las bolsitas de la infusión y añade los albaricoques. Tapa el recipiente y deja reposar unos 30 minutos.

  3. Clafoutis individual de albaricoques Paso 2

    Calienta la leche con la vainilla y el azúcar. Cuando empiece a hervir, aparta del fuego y deja que se enfríe.

  4. Clafoutis individual de albaricoques Paso 3

    Bate ligeramente los huevos y las yemas con la nata y añade la leche colada. Precalienta el horno a 180 °C.

  5. Clafoutis individual de albaricoques Paso 4

    Agrega la maicena y bate unos segundos para mezclarla con el resto de ingredientes.

  6. Clafoutis individual de albaricoques Paso 5

    Unta con mantequilla 4 moldes refractarios individuales y espolvoréalos con un poco de harina.

  7. Clafoutis individual de albaricoques Paso 6

    Escurre bien los albaricoques y distribúyelos en el fondo de los moldes.

  8. Clafoutis individual de albaricoques Paso 7

    Vierte la masa preparada encima de los albaricoques y cuece los clafoutis en el horno durante 35 minutos.

  9. Clafoutis individual de albaricoques Paso 8

    Unos 5 minutos antes de finalizar la cocción, espolvorea la superficie de los clafoutis con las almendras.

El truco de Pronto

La vainilla es una especia muy aromática pero gran parte de su aroma se concentra en unas pequeñas semillas escondidas dentro de la vaina. No basta con sumergir la vaina en el líquido a perfumar. Toma nota de lo que debes hacer cada vez que utilices la vainilla, lo mismo que hacen los pasteleros de todo el mundo.
Con la punta de un cuchillito, haz un corte a lo largo de la vaina de vainilla, ábrela y retira las semillas de su interior con la punta del cuchillo o con una cucharita. Deja caer las semillas en la leche y añade también la vaina; utilízala aun desprovista de las semillas porque sigue teniendo un gran poder aromatizante.