Clafoutis individual de albaricoques

Clafoutis individual de albaricoques
Tiempo de preparación: 40 minutos
Tiempo de cocción: 40 minutos

Ingredientes para 4 personas

  • 250 g de albaricoques secos
  • 2 bolsitas de té
  • 2 huevos
  • 2 yemas de huevo
  • 200 ml de nata líquida para montar
  • 80 g de azúcar
  • 30 g de maicena
  • 100 ml de leche
  • 1 ramita de vainilla
  • 4 cucharadas de almendras laminadas
  • 2 cucharadas de harina
  • mantequilla

Paso a paso

receta paso a paso clafoutis individual de albaricoques

Hierve 300 ml de agua, aparta el recipiente del fuego y deja en infusión las bolsitas de té durante 5 minutos.

receta paso a paso clafoutis individual de albaricoques

Retira las bolsitas de la infusión y añade los albaricoques. Tapa el recipiente y deja reposar unos 30 minutos.

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Calienta la leche con la vainilla y el azúcar. Cuando empiece a hervir, aparta del fuego y deja que se enfríe.

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Bate ligeramente los huevos y las yemas con la nata y añade la leche colada. Precalienta el horno a 180 °C.

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Agrega la maicena y bate unos segundos para mezclarla con el resto de ingredientes.

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Unta con mantequilla 4 moldes refractarios individuales y espolvoréalos con un poco de harina.

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Escurre bien los albaricoques y distribúyelos en el fondo de los moldes.

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Vierte la masa preparada encima de los albaricoques y cuece los clafoutis en el horno durante 35 minutos.

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Unos 5 minutos antes de finalizar la cocción, espolvorea la superficie de los clafoutis con las almendras.

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Aprovecha todo
el aroma de la vainilla

La vainilla es una especia muy aromática pero gran parte de su aroma se concentra en unas pequeñas semillas escondidas dentro de la vaina. No basta con sumergir la vaina en el líquido a perfumar. Toma nota de lo que debes hacer cada vez que utilices la vainilla, lo mismo que hacen los pasteleros de todo el mundo.
Con la punta de un cuchillito, haz un corte a lo largo de la vaina de vainilla, ábrela y retira las semillas de su interior con la punta del cuchillo o con una cucharita. Deja caer las semillas en la leche y añade también la vaina; utilízala aun desprovista de las semillas porque sigue teniendo un gran poder aromatizante.