Corona rellena de nata

Corona rellena de nata

Ingredientes

  • 3 huevos
  • 250 g de azúcar
  • 100 g de mantequilla + 1 cucharada
  • 250 g de harina + 1 cucharada
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • 1 yogur de limón
  • 1 limón
  • azúcar glas

 

Para el relleno

  • 300 ml de nata para montar
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Tiempo Total

  • 50 minutos

  • Preparación

    20 minutos

  • Cocción

    30 minutos

  • Coste

  • Dificultad

  • Tipo de plato

    Dulces y Postres

  • Porciones

    6

  • Intolerancia

    No apta para veganos

Pasos

  1. Corona rellena de nata Paso 1

    Precalienta el horno a 180 °C. Unta con mantequilla y espolvorea con harina un molde en forma de corona.

  2. Corona rellena de nata Paso 2

    Ralla finamente la piel del limón (sólo la parte amarilla) y después exprime el zumo.

  3. Corona rellena de nata Paso 3

    Coloca los huevos en un bol grande, añade el azúcar y bate con las varillas eléctricas.

  4. Corona rellena de nata Paso 4

    Cuando los huevos estén blanquecinos y hayan duplicado su volumen, agrega el yogur y bate.

  5. Corona rellena de nata Paso 5

    Funde la mantequilla y viértela, fría, en la mezcla. Bate hasta que esté bien integrada.

  6. Corona rellena de nata Paso 6

    Incorpora la ralladura y el zumo de limón, y mézclalos removiendo con una espátula.

  7. Corona rellena de nata Paso 7

    Mezcla la harina y la levadura y añádelas al compuesto anterior, removiendo con suavidad.

  8. Corona rellena de nata Paso 8

    Vierte la masa en el molde, hornea 30 minutos a 180 °C y deja enfriar. Monta la nata con el azúcar.

  9. Corona rellena de nata Paso 9

    Corta el bizcocho por la mitad, rellénalo con la nata y recompón la corona. Espolvorea con azúcar glas.

El truco de Pronto

Para poder montar la nata correctamente debe contener como mínimo un 30% de materia grasa. Introdúcela en el congelador unos minutos antes de batirla para que esté bien fría; así montará más rápido. Empieza a batirla con las varillas eléctricas a velocidad media y, cuando comience a coger cuerpo, añade el azúcar, dejándolo caer en forma de lluvia. Continúa batiéndola a velocidad más lenta hasta que se formen copos; si se pasa de batido se cortará. Guárdala en la nevera bien tapada hasta que la utilices.