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¿Cómo evitar la aparición de la anemia? ¡Ten en cuenta estos consejos!

¿Tienes la tez pálida y te sientes algo desmoralizad@? Es posible que sufras anemia, una dolencia que aparece como consecuencia de la disminución de los glóbulos rojos en la sangre. ¡Estos consejos te ayudarán a controlarla!

Conoce los síntomas de la anemia y los alimentos que pueden ayudar al bienestar.

N.D

Sección coordinada por la doctora María José Peiró, especialista en Medicina Familiar, con más de 10 años de experiencia tanto en el ámbito público como privado. Máster en nutrición y dietética.

Una dieta demasiado estricta, una menstruación abundante o determinados medicamentos pueden reducir el volumen de glóbulos rojos de nuestro organismo, con el consiguiente riesgo de anemia.

Prestar atención a nuestra alimentación y, en general, mantener un estilo de vida saludable, nos mantendrá alejados de este frecuente problema de salud.

Sin oxígeno en el organismo

 

Cuando se tiene anemia, la cifra de hemoglobina de los glóbulos rojos disminuye considerablemente.

Esta sustancia es imprescindible para captar el oxígeno de los pulmones y llevarlo a los tejidos del cuerpo, por lo que, si no se produce en la cantidad suficiente, el organismo no se oxigena de forma adecuada.

La anemia puede ser temporal o bien permanente. En este último caso, resulta más grave.

1. Falta de nutrientes 

Aunque hay distintos tipos de anemia, las más frecuentes son las que aparecen como consecuencia de la falta de nutrientes como la vitamina B12, los folatos o, sobre todo, el hierro.

2. Factores que también influyen

En ocasiones, entrar en la menopausia, tener una menstruación muy larga o abundante, sufrir intolerancia al gluten o tener un colon irritable también puede contribuir a su aparición.

Algunos medicamentos, como algunos antibióticos (como las cefalosporinas y la penicilina), determinados antiinflamatorios, o los que se utilizan para tratar el Parkinson (levodopa) también pueden causarla.

3. Otras causas

La anemia hemolítica tiene lugar cuando los glóbulos rojos se destruyen antes de tiempo. La perniciosa se produce cuando el organismo no puede absorber la cantidad necesaria de vitamina B12.

Algunas enfermedades, como la leucemia, al afectar la producción de sangre en la médula ósea, también pueden causarla.

Cansancio, desánimo y taquicardia

Tener uno o más de estos síntomas puede revelarnos la presencia de este trastorno.

1. Síntomas de la anemia leve 

Los más habituales en la anemia son la fatiga y la falta de concentración.

También puede notarse dificultad para respirar, mareo, palpitaciones, uñas quebradizas y palidez facial.

Otros síntomas no tan comunes son presión arterial baja, respiración acelerada y piel pálida.

2. Síntomas de la anemia grave 

En estos casos, puede producirse dolor de pecho y accidentes cardiovasculares como la angina de pecho o el infarto de miocardio.

Cambios en nuestra dieta

 

Mantener una dieta completa y equilibrada es la mejor prevención contra la anemia.

1. No todo el hierro es igual

Es importante saber distinguir entre el hierro hemo, es decir, el que aportan los alimentos de origen animal (carne, pescado y marisco) y el no hemo o de origen vegetal (verdura, legumbres, fruta y cereales), con una capacidad de absorción por el organismo mucho menor.

De hecho, se calcula que solo un 10-15% del hierro que está presente en la dieta es asimilado por el intestino, así que ¡haz tus propios cálculos!

2. Mejorar la absorción

Los alimentos ricos en vitamina C (zumo de naranja y limón, tomate, pimiento, etc.) favorecen la absorción de hierro, por lo que conviene potenciar su consumo.

Un chorrito de limón, por ejemplo, permitirá que el hierro de las lentejas se aproveche mucho mejor.

La vitamina A también ayuda, por lo que también es bueno tomar leche de vaca, melocotón, zanahoria y calabaza.

3. A tener en cuenta

Por el contrario, hay alimentos, como el té negro, el café o el vino tinto que reducen la asimilación de hierro, por lo que si tienes problemas de anemia por falta de este mineral, es mejor evitarlos o, como mínimo, no tomarlos de forma simultánea con los alimentos que lo aportan.

4. Apuesta por los alimentos integrales

Al ser más ricos en hierro, vitamina B12 y ácido fólico que los refinados, son una opción mucho más recomendable.

5. Lácteos en las comidas

Queso fresco en las ensaladas, yogur natural de postre, requesón en la merienda... son alimentos que mejoran la absorción del ácido fólico, así que apuesta por ellos.

Los alimentos más eficaces

 

Son ricos en hierro, ácido fólico o vitamina B12 y resultan imprescindibles para prevenir el riesgo de sufrir algunos tipos de anemia.

Inclúyelos en tus menús diarios y ganarás energía y salud.

1. Carnes rojas

Variedades como el cordero, la ternera y el cerdo contienen hierro del tipo hemo, es decir, el que el organismo asimila mejor.

También son una buena fuente de vitamina B12.

2. Pescado y marisco

Las variedades con más hierro son el pescado azul (salmón, atún, sardinas, boquerones, caballa...) y el marisco, como los mejillones, los berberechos, las almejas, los camarones, etc.

3. Huevo

Es un alimento muy completo, ya que contiene minerales como el hierro y el ácido fólico, antioxidantes, aminoácidos y vitaminas del grupo A, B, D y E.

4. Legumbres

Las lentejas, la soja y los garbanzos, entre otros, aportan hasta 5 miligramos de hierro por ración.

Además, son ricas en proteínas.

5. Frutos secos

Los pistachos, las nueces y, sobre todo, los cacahuetes, son ricos en hierro y vitaminas del grupo B.

Tomar un puñado al día nos ayudará a combatir esta enfermedad.

6. Verduras y hortalizas

Apuesta por las verduras de hoja verde, como las espinacas, el brócoli, las acelgas, la col rizada, etc., ya que son muy ricas en hierro y ácido fólico.