Familia Real: los momentos más inolvidables de su gran año
Tras 11 años en el trono acostumbrados al peso de la corona, los Reyes apuestan por la cercanía y la naturalidad como rasgos distintivos de su reinado
Los reyes Felipe y Letizia, este verano con sus hijas.
En el caso de la Familia Real, es probable que al repasar el calendario de sus actividades oficiales y, sobre todo, de los momentos que han podido pasar juntos, hayan descubierto que 2025 ha sido un año de 10. O mejor, de matrícula de honor.
Foto: Casa S.M. el Rey
No es hablar por hablar y prueba de ello es que la popularidad de los reyes Felipe y Letizia y de sus dos hijas, Leonor y Sofía, ha crecido tanto que la cuenta de Instagram de la Casa Real, que inauguraron en 2024, ha alcanzado ya el millón de seguidores.
Los Reyes han estado siempre en primera línea
Para celebrarlo y dando ejemplo de la cercanía que tanto practican, han compartido las fotografías más especiales y significativas de cada uno de ellos a lo largo de este año que hemos despedido. Este viaje en el tiempo nos ayuda a entender por qué 2025 ha sido su gran año, el año en el que la monarquía, que ha renovado su estrategia de comunicación, parece haberse sacudido de encima, ¿cómo decirlo?, cierto olor a naftalina, apostando por valores como la modernidad, la transparencia, la cercanía y la solidaridad, herramientas indispensables para que la Corona no pierda el contacto con la realidad de los ciudadanos de a pie.
Así, el discurso navideño del rey se ha adaptado a esta época con una nueva puesta en escena. Por eso fue más breve y Felipe lo lo dio, en lugar de sentado, de pie, lo cual transmitió una mayor sensación de proximidad.
A pesar de la distancia, ambas mantienen un vínculo inseparable, reflejado en los actos públicos que comparten, como los Premios Princesa de Asturias o su divertida visita a Valdesoto, donde participaron con naturalidad en las tradiciones locales.
Asimismo hemos podido ver a Felipe y Letizia en primera línea, cercanos y muy afectuosos, con las víctimas de las catástrofes, como los incendios de este año en Galicia, Extremadura y León, o como cuando asistieron, en octubre, al funeral por los damnificados por la dana de Valencia, donde el abrazo que Letizia le dio a una mujer estremeció a más de uno.
Para Felipe, sin duda, uno de los momentos del año fue la ceremonia de entrega del Toisón de Oro a su madre, doña Sofía, un acto en el que, siendo más hijo que soberano, no pudo disimular su emoción cuando le impuso la insignia a la emérita. Y es que los reyes también se conmueven.
A la agenda de Letizia no le han faltado viajes solidarios, en los que podemos ver no a la Reina, sino a una cooperante más, comprometida y dispuesta a ayudar y dar visibilidad a las situaciones de injusticia de este mundo. En 2025, uno de estos desplazamientos fue su décimo viaje de cooperación, a Cabo Verde, centrado en la lucha contra la violencia de género y el desarrollo comunitario.
Pero en el resumen fotográfico de su año no solo hay registros de su papel real. Nuestros reyes, que llevan 11 años en el trono, se sienten cada vez más cómodos bajo el peso de la corona y se han permitido mostrar su lado más afectuoso y su complicidad, sin fisuras, a través de miradas y gestos en más de un acto al que han acudido juntos y durante sus viajes oficiales.
También han protagonizado momentos de ternura y cariño con sus hijas, con las que ejercen de padres afectuosos, apoyándolas en sus vidas y acompañándolas con su experiencia en el camino de su formación como miembros de la Casa Real.
Este entendimiento entre los cuatro, que se refleja en el cariño y en todas las veces que se abrazan, que son muchas, transmite una poderosa sensación de estabilidad, que es el agua que riega la monarquía.
El año de Leonor, marcado por la Armada y el Ejército del Aire
Igual que ellos, también Leonor y Sofía, inseparables, cómplices y aliadas, tienen en el Instagram de la Casa Real su propio carrusel de fotos. Son el futuro, y Letizia y Felipe quieren que las conozcamos, que sepamos que han crecido como dos niñas lo más normales posible y que se mantienen conectadas con la sociedad, aunque por su posición es inevitable que tengan experiencias que se salen de lo común.
Para Leonor, de 20 años, 2025 ha sido un año marcado por su instrucción en el Juan Sebastián de Elcano y por el inicio de la tercera etapa de su formación militar en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia).
¿Y quiénes han estado a su lado aun en la distancia? Sus padres -Letizia viajó a Panamá, una de las escalas del buque Elcano para estar dos días con su primogénita porque la echaba mucho de menos– y su hermana, que la acompañó, a su regreso, en la jura de bandera en la Escuela Naval Militar de Marín (Pontevedra).
La mayoría de edad de Sofía
Sofía, de 18 años, también ha tenido un año decisivo. Ha cumplido la mayoría de edad y, tras acabar el bachillerato en Gales, ha comenzado Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en el Forward College en Lisboa.
Además, su papel institucional ha empezado a ser más visible y, por ello, su hermana mayor la ha apoyado de manera especial frente a la presión pública. A nadie se le olvida que en los premios Princesa de Asturias, en su discurso, Leonor se refirió a ella y a Sofía como "grandes compañeras de viaje".
Hay que decir que cuando se juntan las dos, como en la visita a Valdesoto, pueblo ejemplar de Asturias, la naturalidad que desprenden y la facilidad con la que se apuntan a colaborar con lo que sea dejan imágenes de lo más curioso, como la de Leonor haciendo embutido con una vecina del pueblo o la de las dos hermanas en el interior de un diminuto Seat 600 de lo más "vintage".
Al margen de la agenda oficial de la Familia Real, Felipe, Letizia, Leonor y Sofía tienen también planes familiares (como cualquiera). Así, hace unos días, los Reyes y sus hijas fueron a ver el musical "Rent" al Teatro Fernán Gómez de Madrid, o, meses antes, en verano, madre e hijas disfrutaron de una tarde de cine durante su estancia vacacional en Mallorca.
Sin duda, momentos realmente inolvidables para la familia real española.