El infográfico: cuajada

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La cuajada te ayuda a reforzar la salud de tus huesos.

Pocos placeres superan el que supone degustar una cuajada con miel o con una mermelada de calidad. Las personas de estómago delicado están de suerte porque se digiere mucho mejor que la leche. Además, por su contenido en calcio y en proteínas, este derivado lácteo actúa como un tentempié saciante que ayuda a controlar los ataques de hambre.

 

También es uno de los postres con mayor contenido en fósforo, lo que favorece la actividad intelectual y ayuda a reducir el dolor muscular. Sin olvidar que, aparte de ser una mina de calcio, la cuajada es uno de los lácteos más ricos en potasio. Por este doble beneficio, mejora la hipertensión y combate el exceso de volumen.

 

Más por menos: ¿Estás embarazada? La cuajada aporta más vitaminas B2, un nutriente que interviene en el desarrollo del feto, que los botellines de leche fermentada, algo más caros.