La vida de Antonio Orozco (capítulo 7): el éxito de 'La voz' y la devoción por su hijo

Continuamos repasando un capítulo más de la vida de Antonio Orozco. Ahora nos detenemos en 'La voz', su mayor éxito televisivo, y en el pequeño hombre de su vida: su hijo Jan.

antonio orozco la voz

Gracias a 'La voz', Antonio Orozco llegó a mucha más gente. El programa descubrió su lado más personal ¡y conquistó al público!

Redacción / M.A.

El 2013 fue un año de ensueño para Antonio Orozco. Tras una época viviendo a caballo entre Estados Unidos y España y trabajando más duro que nunca, el cantante grabó su disco 'Dos orillas'. Además, en ese mismo año, fichó como 'coach' para 'La Voz', sustituyendo a Melendi. Lo que no sabía era que ese programa iba a cambiarle la vida.

antonio orozco primer posado la voz

Antonio con Rosario Flores, Malú y David Bisbal en su primer posado oficial como 'coach' de 'La Voz'.

Apretar el pulsador rojo desde su sillón giratorio le lanzó a la fama definitiva, porque nos permitió descubrir el lado más personal de Antonio, un hombre espontáneo, sensible y de valores inquebrantables (sus amigos de hoy, son los mismos con los que jugaba al fútbol de niño en Hospitalet).

Los telespectadores se engancharon a la naturalidad del chico de barrio que sigue llevando dentro, y él les regaló momentos inolvidables, como cuando, en la edición del 2015, Alejandro Sanz le rapó el pelo al cero por una apuesta, pues Antonio había dicho que, si un miembro de su equipo ganaba, se dejaría rapar... y venció Antonio José.

antonio orozco rapado

El momento en que Alejandro Sanz le rapó el pelo al cero tras la victoria de Antonio José.


Devoción por su hijo

Participar en varias ediciones de 'La Voz' y 'La Voz Kids' le ayudó a batir récords de ventas con su trabajo "Dos orillas", que fue disco de oro en tan sólo 24 horas y disco de platino, en dos semanas. "La televisión me ha dado lo que en 14 años de carrera no había conseguido", comentaría.  Su carrera era un no parar y estaba plenamente consolidada con seis discos a sus espaldas, con colaboraciones en bandas sonoras de películas, exitazos como 'Devuélveme la vida', 'Pedacitos de ti' y 'No hay nada más', y con conciertos y giras por España y América.

Y a pesar de ese ritmo frenético, siempre tenía –y tiene– tiempo para ejercer de padre y hablar con su hijo de todo, preocuparse por sus estudios y sus problemas, y jugar con él, aunque esté en la otra punta del mundo, gracias a las videollamadas. Para el artista, Jan, del que habla con emoción y devoción, es su tesoro más preciado, y por ello ha llegado a plantearse dejar las giras internacionales, para no pasar tanto tiempo lejos de él.

antonio orozco jan nintendo

Antonio Orozco y su hijo Jan comparten su amor por la música.


Nuevas sombras en el horizonte

En cuanto a la educación del niño, Antonio ha recogido el legado de su padre e intenta transmitirle al chaval sus mismos valores, la sencillez, el respeto, la idea de que hay que vivir siempre el presente y que sea consciente de que lo más importante en la vida es poder escoger, porque, como dice: "Lo que lleva a la felicidad absoluta es poder elegir y no que elijan por ti. Y para poder hacerlo hay que estar preparado y estudiar".

Él lo ha hecho así y no le ha ido mal. La complicidad y la relación entre padre e hijo es muy fuerte y está llena de momentos preciosos, como cuando Jan apareció por sorpresa en 'La Voz' dándole las gracias a su padre por todo lo que había hecho por él y Antonio, hecho un mar de lágrimas, dijo: "Es un niño que ha vivido y ha sufrido tantas cosas... (...) Es como el principio y el final de cada uno de los momentos de mi vida... Cada día, cada instante, cada canción, cada pensamiento, cada una de las propuestas de mi vida pasan por esos dos ojos que parecen dos océanos en los que uno podría pasar el resto de su vida bañándose".

Siguiendo los pasos de su progenitor, a pesar de su corta edad, el chaval canta, compone, rapea, toca el piano, la guitarra, la batería, está aprendiendo el bajo, es un artista del dibujo y tiene su propia cuenta de Instagram con más de 87.000 seguidores.

"A mí me gustaría que mi hijo no hiciera nada y que se quedase a vivir conmigo el resto de su vida. Soy un padre pegajoso", bromea Antonio, que adora a Jan hasta el infinito y, sin embargo, es consciente de que el joven tiene criterio propio: "desde hace mucho tiempo, e intenta escucharme, pero no le interesa lo que le digo".

¡No te pierdas el próximo capítulo de la vida de Antonio Orozco!