Arantxa Sánchez Vicario logra su divorcio pero pierde su fortuna
La extenista cierra su divorcio con Josep Santacana tras casi una década de litigios y asume la pérdida de su millonario patrimonio
La vida de Arantxa Sánchez Vicario ha dado un giro definitivo. Tras casi una década de enfrentamientos legales con Josep Santacana, la extenista ha optado por pactar su divorcio con él y cerrar una etapa marcada por la polémica, los tribunales y la pérdida de su fortuna millonaria.
La cifra de su fortuna llegó a estimarse en torno a 30 millones de euros, aunque otras fuentes la situaron por debajo de los 14.
Josep Santacana y Arantxa Sánchez Vicario todavía están casados.
Durante años, Arantxa Sánchez Vicario sostuvo que nunca tuvo información detallada sobre la gestión económica que realizó su entonces marido, a quien otorgó poderes para administrar sus bienes. Según su versión, gran parte del dinero desapareció durante el matrimonio, presuntamente derivado a sociedades vinculadas a Santacana, aunque éste lo niega.
Un acuerdo que pone fin a casi diez años de guerra judicial
Arantxa Sánchez Vicario, en los juzgados de Barcelona.
Tras un proceso que comenzó en 2017, la extenista ha decidido no continuar litigando en Estados Unidos. El elevado coste económico del procedimiento y el desgaste personal han pesado más que la posibilidad de recuperar el patrimonio perdido.
Según ha trascendido, a finales de 2025, ambos firmaron ante notario el acuerdo de divorcio extrajudicial, quedando oficialmente disuelto su matrimonio. Una decisión que pone punto final a una de las separaciones más mediáticas del deporte español.
Las condiciones económicas del divorcio
En la resolución judicial de Miami se especifica que Santacana tiene sus cuentas en orden. A Arantxa, en cambio, se le requirió presentar documentación económica y no lo hizo a tiempo. Además, trascendió que existían cantidades pendientes relacionadas con la pensión alimentaria de sus hijos, dado que ambos comparten la custodia.
El acuerdo definitivo recoge que la extenista deberá abonar a su exmarido una cantidad superior, al haberse determinado que cuenta con mayor capacidad económica. Un extremo que ha sorprendido a muchos, dada la delicada situación financiera que ella misma ha reconocido públicamente.
La condena por alzamiento de bienes y la deuda millonaria
Josep Santacana
A esta compleja situación se suma el conflicto con un banco de Luxemburgo que la avaló para hacer frente a una fianza impuesta por Hacienda. Tras el impago, la entidad reclamó más de seis millones de euros, iniciando un procedimiento judicial que terminó en condena.
Un juzgado de Barcelona condenó a Arantxa Sánchez Vicario a dos años de prisión por alzamiento de bienes, pena que no implicó su ingreso en la cárcel al cumplir los requisitos legales y comprometerse a abonar la indemnización de 6,6 millones de euros. Ella asumió su responsabilidad y señaló también a Santacana, que fue condenado a más de tres años de prisión y cuya situación depende de un recurso.
Actualmente, la extenista trabaja como profesora de tenis, comentarista deportiva y conferenciante. En declaraciones recogidas por La Vanguardia, Santacana negó haber gestionado irregularmente el patrimonio de su exmujer y defendió su inocencia.
En el plano personal, él ha rehecho su vida y es padre de un hijo con su nueva pareja. Arantxa Sánchez Vicario, por su parte, mantiene una relación discreta desde hace un año y su intención sería regresar a Barcelona para estar cerca de su madre y continuar con sus proyectos profesionales. Sin fortuna, pero con determinación, la campeona afronta una nueva etapa lejos del brillo económico que marcó su época dorada en las pistas.
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