Estíbaliz Sanz: su lucha contra la esquizofrenia y la ayuda de su hijo
Estíbaliz Sanz ha reaparecido en televisión con una valentía que ha conmovido a todos. La exmodelo ha hablado sin miedo de su enfermedad y del apoyo fundamental de su hijo
Estíbaliz Sanz, la mítica modelo que pasó a la historia por protagonizar la primera portada de Playboy en España, ha reaparecido en televisión mostrando una imagen renovada y, sobre todo, una enorme valentía.
Una confesión valiente sobre su salud mental
Durante la entrevista, Estíbaliz habló sin filtros de la enfermedad que padece desde hace años. La modelo explicó que fue diagnosticada de esquizofrenia paranoide grave con alucinaciones, un trastorno que le ha provocado escuchar voces que le causaban un gran sufrimiento. Lejos de esconderlo, decidió contarlo con naturalidad y mucha entereza, subrayando la importancia de visibilizar este tipo de enfermedades.
A pesar de la dureza del diagnóstico, Estíbaliz quiso lanzar un mensaje de esperanza. Reconoció que, gracias al tratamiento y al trabajo constante con su equipo médico y terapéutico, su situación ha mejorado notablemente. “Hace tiempo que no escucho las voces que me hacen daño”, confesó, dejando claro que la constancia y la ayuda profesional han sido claves en su recuperación.
Así vive ahora Estíbaliz Sanz
Actualmente, Estíbaliz vive en Zafra (Badajoz) junto a su familia, lejos del foco mediático que marcó sus años de mayor popularidad. Lleva la medicación “a rajatabla” y acude cada día al centro donde recibe atención especializada, aunque solo sea durante una hora. Una rutina sencilla, pero fundamental para mantener su estabilidad.
La modelo también explicó que necesita ir acompañada en su día a día, ya que a veces se desorienta. “No puedo ir sola”, confesó con total naturalidad, contando que en esta ocasión fue su hermano quien estuvo a su lado durante la visita al programa.
Su hijo, su mayor refugio
Si hay alguien imprescindible en la vida de Estíbaliz, ese es su hijo. Ella misma lo define como “lo más grande” que tiene y no duda en reconocer el papel fundamental que juega cuando atraviesa momentos complicados. “Cuando me vienen las voces lo llamo y me ayuda a calmarlas”, explicó emocionada.
"Cuando me vienen las voces lo llamo a él y le digo: 'estoy con voces'. Él me dice: 'tú imagínate que las voces soy yo'. Me imagino eso y automáticamente me desaparece todo", relata.