El hijo de Martin Luther King sigue sus pasos en defensa de la minoría negra

En plena oleada de protestas contra la brutalidad policial, Martin Luther King III se ha erigido como referente indispensable, por mantener los mismos principios que su padre

El hijo de Martin Luther King sigue sus pasos en defensa de la minoría negra

Martin Luther King III, en la imagen delante de su casa en Atlanta (EEUU), está organizando una gran marcha en Washington, como la que organizó su padre en 1963, para el mes de agosto.

Redacción

Su padre fue un icono de la lucha por los derechos de la comunidad negra. Además, Martin Luther King se convirtió en todo un símbolo del activismo y las libertades cuando, en 1963, pronunció uno de los discursos más repetidos de la historia, que empezaba con una frase ya célebre: “I have a dream (tengo un sueño)”.

El sueño de este pastor era el de lograr que negros y blancos viviesen armoniosamente y como iguales. Por ello, ya en ese discurso, denunció los “horrores de la brutalidad policial” y se negó a “beber de la copa de la amargura y el odio”.

Hoy, más de medio siglo después de aquellas palabras, su hijo mayor, Martin Luther King III, a los 62 años, mantiene tanto su nombre como su misión. Además de gestionar los derechos del Premio Nobel de la Paz de 1964, también lucha por la causa de los negros, guiado por el mismo espíritu de revuelta y de pacifismo.

Esta semana en tu Revista Pronto le hemos entrevistado en EXCLUSIVA para saber qué es lo que opina un líder como él acerca de la violencia policial y del presidente de su país, Donald Trump. Además, también nos ha hablado de los recuerdos que guarda de su padre y los momentos más felices que vivió junto a él.

PRONTO: Te defines como defensor de los derechos humanos y responsable de continuar con el legado de tu padre. ¿Qué creesque pensaría del actual movimiento de protesta?

MARTIN LUTHER KING: Sin duda estaría al frente de las manifestaciones. Por mi parte, yo continúo con su misión y, por eso, en el 2000, ya intenté que se aprobara una ley contra la violencia policial, pero con los atentados del 11 de septiembre del 2001 se olvidaron de ella. Desde entonces ha si- do imposible criticar a la policía. Ahora, las muertes de Ge- orge Floyd y de Rayshard Brooks a manos de la policía han desencadenado esta olea- da de protestas y han vuelto a poner en el foco de atención la brutalidad de los agentes.

Puedes encontrar la entrevista completa en las páginas de tu Revista Pronto.