Jaime Peñafiel cuenta anécdotas de Jaques Chirac como presidente infiel

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Chirac se rindió a los encantos de la actriz, con la que coincidió en varias ocasiones

Estos días, y con motivo de la muerte de Jacques Chirac, expresidente de la República Francesa, nuestro colaborador Jaime Peñafiel, ha recordado algunas anécdotas suyas.

 

«En 1995, Chirac y su esposa, Bernadette, se mudaron al Elíseo. Con ellos, el edificio se convirtió en un gran palacio en el que la primera dama sufría a causa de las infidelidades de su esposo, conquistador y mujeriego», explica Peñafiel. «Cuenta su chófer en el libro “Président, la nuit vient de tomber”, que sus encuentros sexuales estaban siempre cronometrados al milímetro, ya fueran en un picadero o en un avión. “Eran diputadas, ministras, consejeras, burguesas de provincias, desconocidas que se le ofrecían en bandeja…”. Y le apodaban “Monsieur, cinco minutos, ducha incluida”».

 

Sobre sus historias con mujeres se ha contado de todo, «aunque la más llamativa, sin duda, se produjo cuando la princesa Diana falleció en Paría el 31 de agosto de 1997. Sus consejeros no encontraban a Chirac para comunicárselo y que fuera él quien informara al príncipe Carlos de la trágica noticia. Aunque parezca increíble, aquella noche el presidente francés se encontraba en la cama de la actriz Claudia Cardinale y fue la señora Chirac quien tuvo que velar sola el cadáver».