Nicolas Sarkozy convierte en libro su "pesadilla" en la cárcel
En "Diario de un prisionero", el expresidente de Francia explica desde sus vis a vis con Carla Bruni hasta lo que comía
El pasado 10 de octubre comenzó un infierno para el expolítico. Ese día,
Sarkozy ingresó en la cárcel parisina de la Santé por corrupción y financiación ilegal de su campaña de 2012, y no salió hasta 20 días después.
Tan traumáticas le parecieron esas casi tres semanas en prisión que el expresidente francés ha querido plasmarlo en "Diario de un prisionero", un libro que se ha convertido en un éxito de ventas.
En la obra, Sarkozy relata lo que vivió y sintió en la cárcel, un periodo que califica como una "pesadilla".
"La mirada de mi mujer me daba fuerzas en el infierno"
La celda donde dormía la compara con un "hotel barato con rejas: una cama dura, un colchón fino, una Biblia obligatoria en la mesita". Además, describe rutinas extenuantes de aislamiento, abucheos de los presos comunes y el "calvario" vivido junto a violadores y terroristas.
Lo único que le daba ánimo eran las visitas de su mujer, Carla Bruni, en los vis a vis, que duraban 55 minutos, unos momentos que describe como su "oasis".
"Su mirada me daba fuerzas en el infierno", explica. Un infierno en el que hasta la comida le daba náuseas, por lo que optó por alimentarse de yogures, zumo de manzana y barritas nutritivas del economato.