Los Pantoja: el peor año de una familia rota
Con Isabel Pantoja endeudada y ausente, Kiko e Isa distanciados desde hace tiempo y Anabel, que ha sufrido por la acusación de presunto maltrato a su hija, la familia sigue mostrando la imagen de un clan desestructurado que intenta levantar cabeza
Isa Pantoja, Kiko Rivera e Isabel Pantoja.
Este año ha sido especialmente duro para la familia Pantoja, un clan acostumbrado a las desavenencias públicas, pero que en los últimos meses ha vivido más tensiones que nunca.
Problemas económicos, rupturas, distancias familiares y hasta una investigación judicial han marcado el día a día de una de las sagas más mediáticas y populares de nuestro país desde hace décadas.
Anabel Pantoja: el susto por Alma y la presión de ‘Bailando con las estrellas’
Anabel Pantoja con su hija, Alma
La que peor comenzó el año fue Anabel Pantoja. Su hija, Alma, con tan solo 40 días de vida, fue ingresada de urgencia el pasado 10 de enero en el Hospital Materno Infantil de Gran Canaria por un grave problema de salud que activó un protocolo judicial por presuntos malos tratos.
Afortunadamente, meses después, la pequeña está completamente recuperada, pero la investigación judicial continúa en curso.
Aquel episodio supuso un punto de inflexión en la relación entre Merchi, madre de Anabel, y su yerno, David. Según explicó Antonio Rossi, Merchi responsabiliza a David del ingreso de la niña y, desde entonces, la relación es inexistente.
Esta tensión quedó patente en el reciente cumpleaños de Alma, donde ambos evitaron cruzar palabra o miradas. "No se hablan, se esquivan", revelaron en "El tiempo justo".
Sin embargo, esta situación no eclipsó ese bonito día, ni tampoco las críticas que Anabel recibió por sus actuaciones en "Bailando con la estrellas". Así nos lo contó hace unos días con la simpatía y amabilidad que la caracterizan.
"Llevo bastantes años en esto de las críticas, pero me parece injusto que sean así conmigo. Esto es un programa para entretener a la gente y creo que yo merezco estar en la final porque así lo ha decidido el público" nos explicó, así como la manera en la que gestiona los comentarios hirientes.
"Te pueden afectar sobre todo cuando has tenido un mal día. Pero luego pienso: “No vamos a vivir otra vida. ¿Para qué vamos a rayarnos por cosas que dice la gente? Yo sigo con mi vida para adelante, siempre", reveló. Y aunque no quiso profundizar sobre temas más personales, sí que confirmó lo bien que termina este año lleno de altibajos emocionales y personales.
Isa P.: "Ahora estoy muy bien"
Redes sociales de Isa Pantoja
Durante los días más duros del ingreso de Alma, Isabel Pantoja, Isa Pantoja y Kiko Rivera se desplazaron inmediatamente a Canarias para apoyar a Anabel. Aquello provocó un inesperado reencuentro entre los dos hermanos, que se abrazaron tras un largo tiempo distanciados. Pareció un paso hacia la reconciliación, aunque aún queda camino por recorrer.
Así lo reconoció Isa hace unas semanas en "¡De viernes!" al responder a las disculpas que le pidió su hermano la semana anterior en el mismo programa por episodios en los que no supo estar a la altura. "Necesito ver que es de verdad y necesito mi tiempo. Le quiero y quiero perdonarle, pero no estoy preparada todavía", confesó.
Y es que la joven prefiere centrarse en mantener la estabilidad emocional que tanto le ha costado alcanzar. "No quiero que me jodan. Estoy muy bien ahora", admitió, tras un año muy difícil para ella, en el que ni su madre ni su hermano le felicitaron cuando nació su hijo, Cairo, ni la llamaron cuando la operaron de apendicitis. Lo que sí manifestó es lo solo que percibió a su hermano.
Kiko Rivera se enfrenta a la soledad tras su separación de Irene Rosales
Y es que el "dj" se separó recientemente de Irene Rosales, tras 11 años de relación. Ella, al poco tiempo, comenzó a salir con un atractivo empresario llamado Guillermo, con el que se la ve feliz y enamorada, algo que no pareció hacerle gracia a Kiko, tal y como reveló en "¡De viernes!".
Isabel Pantoja ha rendido homenaje a Paquirri en el 41º aniversario de su fallecimiento con un gesto a Kiko Rivera.
En esa entrevista, no tuvo reparos en criticar a su madre, a la que le reprochó la nula relación que tiene con sus nietos, entre otros duros comentarios.
La tonadillera, por su parte, lleva tiempo sin mantener contacto con sus hijos, a quienes ha reprochado no tener vergüenza tras ver cómo han hablado de ella en sus apariciones televisivas.
Abandonar Cantora, la decisión más dura de la vida de Isabel Pantoja
Isabel Pantoja ha vivido también uno de sus peores años, tanto personal como profesionalmente. Además de soportar críticas públicas por parte de sus hijos, antiguos amigos y ahora también de su cuñada, Teresa Rivera —quien en "El tiempo justo" la acusó de haber marginado a la familia Rivera tras casarse con Paquirri—, la artista continúa arrastrando una deuda millonaria con Hacienda y ha sufrido varias recaídas de salud.
De hecho, tras un tiempo sin aparecer en público, el jueves 27 pudimos verla acudir a los juzgados de Pozuelo de Alarcón para ratificar una demanda que interpuso contra varios medios de comunicación por difundir datos sobre su estado de salud. "Estoy muy bien, gracias. Un poquito resfriada", dijo amablemente a los reporteros.
Según nos cuenta Kike Calleja, Isabel se ha instalado provisionalmente en Cantora.
Y, siguiendo con las partes negativas de este 2025, la ambiciosa gira de su 50º aniversario, que debía ser su salvavidas económico, tampoco está resultando como esperaba. Por si fuera poco, la cantante tomó la dolorosa decisión de abandonar Cantora, su refugio durante décadas, para trasladarse temporalmente a Madrid, donde vivió en una lujosa urbanización gracias al alquiler costeado por su promotor.
Más recientemente, y según varias fuentes, se ha instalado en Canarias, donde tiene actualmente su "cuartel general" mientras prepara los próximos conciertos de su gira.
Así, la familia Pantoja encara el final del año marcado por heridas profundas y distancias dolorosas, pero también con pequeños destellos de esperanza como la recuperación de la pequeña Alma, el posible acercamiento entre Kiko e Isa y la paulatina estabilidad emocional que algunos de ellos están empezando a recuperar.