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Ola de calor: cómo combatir las altas temperaturas

Toma buena nota de cómo puedes superar las altas temperaturas que estamos viviendo y proteger tu salud y la de los tuyos

Los abanicos son elementos indispensables en verano.

Helena García / Ariadna Munuera

El Ministerio de Sanidad ha puesto al alcance de la ciudadanía algunas recomendaciones que nos podrán ayudar a refrescarnos y a sobrellevar las altas temperaturas que, actualmente, sufren la mayoría de comunidades de nuestro país.

Bebe agua y líquidos con frecuencia, aunque no tengas sed, y con independencia de la actividad física que estés realizando.

Es importante que evites las bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas, ya que pueden favorecer la deshidratación.

Aunque cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor, es importante prestar especial atención a bebés y menores, lactantes y mujeres gestantes, así como a las personas mayores o con enfermedades que puedan agravarse con el calor (como las enfermedades cardíacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, patologías que dificultan la movilidad, demencia y otras enfermedades mentales, así como el abuso de drogas o alcohol).

Hay que extremar las precauciones con los bebés y niños pequeños, ya que su cuerpo tiene una menor capacidad para regular su temperatura.

Permanece el mayor tiempo posible a la sombra, así como en lugares frescos y que estén climatizados.

Procura reducir la actividad física y evita realizar deporte al aire libre en las horas centrales del día.

Usa ropa ligera (preferiblemente de algodón), de colores claros, holgada y que deje transpirar.

Haz comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, zumos, etc.)

Evita las comidas muy calientes y las que aportan muchas calorías.

Y también puedes seguir estos trucos que te recomendamos.

Refréscate a menudo con duchas o toallas empapadas de agua.

Y no dudes en ir a pasar el día a la playa o la piscina, sobre todo si tienes niños pequeños.

En la playa, la piscina o el campo, quédate bajo un parasol.

Cierra las persianas durante el día en las estancias orientadas al sol y ábrelas cuando baje la temperatura, para que haya corriente de aire.

Abre las ventanas durante la noche para refrescar la vivienda. Descansa en las habitaciones más frescas de la casa.

Evita el sol directo, procurando andar por la sombra.

Evita salir a las horas de calor más fuerte, como el mediodía.

Lleva agua y bebe a menudo.

Mójate un poco la cara e, incluso, la ropa de vez en cuando.

Cuelga una toalla húmeda en la ventana por la que entre corriente, para refrescar más el aire.

Llena un bol de cubitos de hielo y colócalo delante del ventilador. Comprobarás como se crea una corriente más fresquita. También puedes colocar una botella con agua congelada. Tendrá el mismo efecto.

Llena un recipiente con agua y sumerge los pies. Ya verás cómo consigues refrescarte.

Coloca debajo de la almohada un enfriador con agua congelada. Descansarás mucho mejor durante estas noches tórridas.

Y para complementar el consejo anterior, refresca tu cama introduciendo entre las sábanas una botella de agua congelada antes de irte a dormir. La botella desprenderá frescor y dormirás más a gusto. Eso sí, quítala de entre las sábanas en el momento en el que vayas a acostarte.

Otra buena idea para conseguir estar más frescos sin necesidad de usar ventiladores o aires acondicionados es rociar con agua fría las cortinas, ya que el aire que pasa a través de ellas por la ventana se enfriará. De este modo conseguirás que la temperatura del interior de tu casa logre descender algunos grados.