Blas Cantó afirma en La Resistencia que los Auryn le deben dinero

También dijo que uno de sus miembros el pegó

Blas Cantó confiesa que los Auryn le deben dinero

Blas Cantó cuenta sus complicados inicios con Auryn.

S.C.P.

Blas Cantó acudió a La Resistencia para hablar de su nuevo libro ‘Historia de estrella sin nombre’, donde descubre su lado más íntimo y personal. Pero, como en cada entrevista de David Broncano, el invitado se explayó y terminó desvelando algunos datos que desconocíamos, como que ¡los chicos de Auryn le deben dinero!

El cantante hizo algunos de sus primeros pinitos en el mundo de la música como parte de una boy band que tuvo mucho éxito en España. Blas le contó al presentador que “han pasado muchas cosas ahí”. Y es que “había de todo… Auryn tiene mucho misterio. Éramos una familia y pasan cosas”, confesó y Broncano quiso saber más sobre el tema.

 

 

Las broncas del principio

A pesar de que eran como una familia, los integrantes de la banda llegaron a las manos en alguna ocasión. “Hay movidas y hay que ayudarse cuando lo pasas mal. Al principio hubo hostias y me la llevé yo”, confesó Cantó, “peleas de chiquillos, teníamos 18 años, y me quería ir del grupo. Pero uno me dejó el brazo anestesiado y no lo pude mover durante una semana. Fue por cuestiones artísticas… que si uno quiere cantar una parte u otra... éramos unos niños”.

A pesar de todas las “movidas” que vivieron juntos, la banda estuvo en activo durante siete años.

 

"Me decían que me lo iban a devolver y sigo esperando"

Cuando el presentador le hizo la típica pregunta de cuánto dinero tiene actualmente. Blas Cantó se sinceró diciendo que “después de la hipoteca y renta de este año, y no poder trabajar… no tengo tanto”. Y es que el cantante se acaba de mudar.

Fue entonces cuando, entre bromas, explicó: “Cuando Auryn empezó yo era el único que tenía dinero ahorrado, quizá unos 3.000 euros, y siempre era yo el que ponía. Me decían que me lo iban a devolver y sigo esperando”, confesó divertido y añadió que “eso es lo que me jode de la gente. No me gusta que me digan que me van a devolver algo cuando no lo hacen. Nunca había dicho que me deben pasta. Una promesa es una promesa, ¿o no? Me he quedado a gusto”, dijo bromeando. “Lo mejor es que inicié un proyecto con todo mi corazón y que duró siete años”, concluyó para cerrar la entrevista.