Solomillo de cerdo al café

Solomillo de cerdo al café

Ingredientes

  • 2 solomillos de cerdo pequeños
  • 1 vaso de café fuerte recién hecho
  • 2 dientes de ajo
  • 1 guindilla fresca
  • 1 cucharada de azúcar
  • romero
  • aceite de oliva
  • sal
  •  

Guarnición:

  • 4 zanahorias
  • 250 g de judías verdes redondas
  • mantequilla
  • Tiempo Total

  • 45 minutos

  • Preparación

    20 minutos

  • Cocción

    25 minutos

  • Coste

  • Dificultad

  • Tipo de plato

    Segundo plato

  • Porciones

    4

  • Intolerancia

    No apta para veganos

Pasos

  1. Para comenzar con la receta de solomillo de cerdo al café, comienza preparando preparando el café. Viértelo en un bol y añade el azúcar, los ajos machacados, la guindilla picadita sin las semillas y una cucharadita de romero picado. Deja que se entibie, agrega la carne cortada en rodajas, remueve y deja marinar durante 2 horas.

  2. Mientras, prepara la guarnición. Raspa las zanahorias, despúntalas y lávalas; córtalas en rodajas gruesas. Despunta las judías, lávalas y pártelas en dos o tres trozos. Llena una olla con abundante agua, añade una pizca de sal y lleva a ebullición. Cuando hierva, agrega las zanahorias.

  3. Hierve las zanahorias durante 5 minutos, incorpora las judías y continúa la cocción durante 10 minutos más. Escurre las dos hortalizas y saltéalas en una sartén con un poco de mantequilla.

  4. Transcurridas las 2 horas, calienta un poco de aceite en una sartén y dora las rodajas de carne bien escurridas, dándoles la vuelta. Añade el líquido de la marinada, salpimienta y deja cocer a fuego suave durante 10 minutos. Sirve el solomillo de cerdo al café caliente, con las verduras salteadas como acompañamiento.

El truco de Pronto

No es un mito. El café, la bebida de origen natural más rica en cafeína, proporciona una inyección de energía inmediata. ¿Cómo lo consigue? Esta sustancia estimulante, que también es responsable de su peculiar sabor amargo, bloquea los «sensores» de la hormona que baja la actividad cerebral e induce al sueño. Por ese motivo, evita la sensación de somnolencia y consigue que te mantengas más despierta, en alerta y ¡a pleno rendimiento! Una cantidad equivalente a dos o tres tazas de café tonifica el organismo, alivia la fatiga, retrasa el cansancio y favorece las funciones intelectuales. Ahora bien, según se desprende de una investigación, la cafeína pierde parte de su acción estimulante si no duermes lo suficiente. Esto demuestra que... ¡el cuerpo es sabio!