Tostadas con queso de almendras y mermelada de tomate

Tostadas con queso de almendras y mermelada de tomate

Ingredientes

  • 4 rebanadas de pan de pueblo
  • 4 cucharadas de mermelada de tomate
  • 40 g de rúcula
  • 1 cucharada de semillas de sésamo

 

  • Para el queso
  • 240 g de almendras crudas peladas
  • 3 cucharadas de zumo de limón
  • 1 diente de ajo
  • 120 ml de agua
  • 45 ml de aceite de oliva
  • 1 cucharadita y 1/2 de sal
  • Tiempo Total

  • 55 minutos

  • Preparación

    20 minutos

  • Cocción

    35 minutos

  • Coste

  • Dificultad

  • Tipo de plato

    Entrantes

  • Porciones

    4

Pasos

  1. Coloca las almendras en un bol, cúbrelas con agua y déjalas 24 h en remojo. Al día siguiente, escúrrelas, enjuágalas y escúrrelas de nuevo. Disponlas en el vaso de la batidora eléctrica o de un robot de cocina y añade el zumo de limón, el aceite, el ajo pelado, la sal y el agua, y tritura hasta lograr un compuesto muy cremoso.

  2. Coloca una triple capa de gasa grande sobre un colador y vierte el compuesto anterior. Junta los extremos de las gasas en el centro, para hacer como un hatillo, gira y aprieta un poco para eliminar parte del exceso de líquido. Ata el hatillo con una goma elástica y resérvalo en el escurridor durante la noche, mínimo 8 horas, en la nevera.

  3. Forra una fuente refractaria con papel sulfurizado, coloca el queso encima, sin la gasa, y dale forma de disco. Cuécelo en el horno, precalentado a 90 °C, durante 30-40 minutos, hasta que la parte superior esté firme y seca. Retira y deja enfriar.

  4. Para servir, tuesta las rebanadas de pan y distribuye encima unas hojas de rúcula y el queso troceado. Añade la mermelada y espolvorea con el sésamo.

El truco de Pronto

No sólo es el fruto seco más rico en calcio, es que es el alimento con mayores dosis de este mineral por detrás del queso, las sardinas y las anchoas en conserva, el sésamo, el tofu y ciertas algas. Con este récord a sus espaldas, no es de extrañar que las almendras se cuelen en el menú de las personas que necesitan reforzar sus huesos. Una pequeña ración de 30 gramos (un puñado, sin cáscara) cubre el 9% de las necesidades diarias de calcio, el material principal de los huesos y los dientes. Proporcionan, además, dosis considerables de flúor, un mineral que fortalece el esmalte dental y aumenta su resistencia frente a la caries. Si quieres reducir la factura del dentista, incluye almendras en tus recetas saladas o dulces.