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Vista cansada: mejora tu agudeza visual y combate la presbicia

Si tienes que alejar esta revista o el móvil para no ver borrosas las letras, estás ante el primer síntoma de presbicia, un problema de visión que suele aparecer a partir de los 40 años y del que absolutamente nadie se libra

¿Cuidas tu vista? Te contamos los mejores consejos para la vista cansada.

G.G

Sección coordinada por la doctora María José Peiró, especialista en Medicina Familiar, con más de 10 años de experiencia tanto en el ámbito público como privado. Máster en nutrición y dietética.

No es una enfermedad ni significa que estés perdiendo visión, la presbicia (más popularmente conocida como vista cansada) es un defecto visual degenerativo provocado por el envejecimiento. En ningún caso entraña por sí solo un riesgo para la salud visual, pero sí es recomendable acudir al oftalmólogo para ponerle remedio cuanto antes y mejorar así nuestra calidad de vida. 

Un proceso natural del paso del tiempo 

Este trastorno no se puede prevenir, ya que se debe al envejecimiento normal del cristalino, la "lente" que tenemos dentro del ojo, responsable de dar nitidez a los objetos más cercanos. Para enfocarlos y que los veamos bien, el cristalino modifica su forma, pero, conforme envejece, se vuelve cada vez más rígido y menos flexible, lo que deriva en una disminución o pérdida de su función de enfoque. 

Primeros síntomas. Suelen iniciarse a partir de los 40-45 años, aunque depende de cada persona y de si tiene o no otros problemas visuales.

  • El signo más evidente se produce cuando, para no ver las letras borrosas, debemos alejar, estirando los brazos, el móvil, un libro o cualquier cosa que estemos leyendo, y solemos entrecerrar los ojos para enfocar mejor.
  • También se pueden sufrir dolores de cabeza, picor y enrojecimiento de los ojos o un excesivo cansancio al realizar una actividad que requiera ver de cerca.

Gafas o lentillas, la solución. El oftalmólogo determinará en cada caso cuál es la mejor solución para mitigar los efectos de la presbicia.

 

Qué hacer para ponerle freno 

Acude al especialista. Es el primer paso y el más importante al notar los primeros síntomas, porque el oftalmólogo te realizará las pruebas necesarias y te pautará la mejor alternativa para corregir el problema. Ésta suele pasar por la utilización de gafas para leer, que sólo se usan en los momentos en los que fijamos más la vista de cerca (durante la lectura o frente al ordenador), o de gafas progresivas para llevar todo el día. También hay lentillas para la presbicia, que se adaptan muy bien. 

Limita el uso de pantallas. Un estudio del Instituto Oftalmológico Tres Torres de España ha demostrado que la aparición de la vista cansada se ha adelantado casi 10 años a causa del excesivo uso de pantallas y dispositivos digitales, y cada vez es más frecuente en personas menores de 40 años. Se recomienda, por tanto, limitar el tiempo durante el que nuestros ojos están expuestos al brillo y contraste de estos aparatos.  

Entrena tu cerebro para mejorar tu visión 

La presbicia únicamente se puede eliminar con cirugía, aunque existen una serie de ejercicios destinados a ralentizar su aparición y progresión. Cada vez más, los profesionales realizan terapias visuales para mejorar la agudeza, y muchos de ellos destacan los beneficios del yoga ocular, aunque vuelven a poner de manifiesto que no hay ninguna disciplina que logre curar este problema. 

Aprendizaje perceptual. Numerosos estudios avalan los resultados de este tipo de entrenamiento visual, a través del cual se ejercita el cerebro para mejorar la presbicia. Consiste en mirar una serie de imágenes llamadas parches de Gabor, que estimulan la parte cerebral responsable de la visión. 

Los más afectados. Las personas que trabajan habitualmente delante de una pantalla de ordenador son más propensos a desarrollar antes la vista cansada.

 

Buenos hábitos que suman 

Alimenta tus ojos. Una dieta sana incide de manera positiva en la agudeza visual y logra reducir la presión arterial del interior del ojo. Apuesta por alimentos ricos en vitaminas A, C y E, que previenen la degeneración macular, y por aquellos que contengan betacaroteno y luteína, que retrasan el deterioro visual producido por la edad. También ayudan a ralentizar la presbicia los alimentos antioxidantes y los ricos en Omega-3. 

Da un respiro a tu vista. Especialmente si trabajas delante de una pantalla, aplica diariamente la regla 20-20-20, creada por un oftalmólogo para minimizar el daño visual, y que consiste en que cada 20 minutos, se debe mirar fuera del escritorio durante 20 segundos y enfocar algo que se encuentre a unos 20 pies (6 metros). También es preferible leer con iluminación natural, porque la artificial hace que la vista se canse más. Y al ver la tele, ten una luz encendida para no hacer tanto esfuerzo con los ojos. 

No faltes a tus revisiones periódicas. A partir de los 40 años, es aconsejable acudir a un óptico cualificado o al oftalmólogo cada dos años, como mínimo. 

Es clave revisarse la vista puntualmente para evitar problemas futuros.

 

Verdadero o Falso 

Seguir algunos consejos y desterrar los mitos que existen sobre la vista cansada nos ayudará a mantener una correcta salud ocular y evitaremos nuevas complicaciones. Aquí encontrarás la respuesta a las más habituales.

Si te pones gafas, cada vez verás peor 

Falso. Habrás oído alguna vez a alguien decir que, al usar gafas, te aumenta más rápidamente la graduación, pero lo cierto es que, si las necesitas y no te las pones, no sólo empeorará tu visión, sino que te puede provocar otros problemas como dolor de cabeza, fatiga ocular, lagrimeo, pesadez de ojos, etc. 

Con miopía no se nota la vista cansada 

Verdadero. Tener otro problema en la vista no descarta sufrir presbicia con la edad, pero sí es cierto que las personas miopes no la perciben tanto o tardan más en desarrollarla. En cambio, los hipermétropes notan los síntomas de vista cansada aún más, ya que el ojo tiene un "doble" problema para enfocar objetos cercanos. 

Algunas personas nunca la sufrirán 

Falso. Al ser un problema relacionado con la edad, todo el mundo la tendrá en algún momento u otro de su vida. La presbicia es un proceso natural de envejecimiento del cristalino y, aunque pueda haber personas que la desarrollen a edades más tardías, nadie está exento de sufrirla, según afirman desde la Sociedad Española de Oftalmología. 

La cirugía acaba con la presbicia 

Verdadero. Las operaciones con láser no conseguían eliminarla del todo por ser un proceso degenerativo, algo que sí se ha logrado con las lentes intraoculares multifocales, que sustituyen al cristalino y realizan su misma función. El 80% de las personas operadas de presbicia aseguran haber ganado calidad de vida. 

Los 5 ejercicios que cuidan tus ojos 

1. Cerca y lejos. Coge un lápiz y míralo fijamente mientras estiras el brazo muy lentamente. Vuelve a acercártelo a la cara sin dejar de mantener el enfoque en el lápiz y repite esta secuencia 10 veces. Mejorarás la flexibilidad del músculo ciliar, que está adherido al cristalino. 

2. Círculos. Mueve cinco veces los ojos de forma circular en el sentido de las agujas del reloj y, luego, otras cinco veces hacia el otro lado. Descansa cinco segundos y repite el ejercicio tres veces más para prevenir los problemas de refracción ocular y retrasar la aparición de la presbicia. 

3. Alternancia. Pon el dedo índice de tu mano derecha a la altura de tus ojos y a la distancia del codo. Ahora, coloca el dedo índice izquierdo a unos 15 centímetros detrás del derecho y ve mirando uno y otro alternativamente durante un minuto. 

4. Abre y cierra. Para trabajar la musculatura ocular, va muy bien cerrar los ojos lo más fuerte que puedas durante cinco segundos y, después, abrirlos muchísimo, como si acabaras de recibir una grata sorpresa. Repite cinco veces. 

5. Relajación. Sobre todo si trabajas frente a una pantalla, es muy importante que descanses la vista. Puedes lograrlo si apoyas los codos sobre la mesa y te tapas los ojos con las manos, para que no entre la luz, con cuidado de no presionarlos. Deja descansar la cabeza entre los brazos e intenta relajar al máximo la vista durante 15 segundos como mínimo.