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El aristócrata italiano ha vuelto a lucir la camiseta de su hijo.

A.L.J.

Más unidos que nunca. Así están Alessandro Lequio y Ana Obregón tras la muerte de su único hijo en común, Álex Lequio, el pasado miércoles 13 de mayo. Tras el fallecimiento, y a causa del estado de alerta provocado por el coronavirus, el aristócrata y la actriz han vivido una despedida atípica. Por suerte, han contado con el apoyo incondicional el uno del otro.

De hecho, esta mañana, Alessandro visitaba a la que fuera su pareja en su casa madrileña. Lo hacía conduciendo su propio coche, con una de las camisetas preferidas de Álex y con un rostro de desolación que lo decía todo.

Ambos deben estar agotados, emocional y físicamente, de hecho, el viernes tuvieron que viajar en coche desde Barcelona hasta Madrid, ya que el joven, de 27 años, falleció en la ciudad condal, donde se encontraba tratándose contra el cáncer que padecía. El automóvil les dejó en casa de Ana, y fue la mujer de Alessandro, María Palacios, quien acudió a buscar a su marido allí.

Alessandro y María, abandonando el domicilio de Ana

Despedida en la más estricta intimidad

El sábado, Ana y Alessandro dieron el último adiós a Álex en el Tanatorio de la Paz, en una ceremonia a la que solamente pudieron acudir sus seres más cercanos.

La actriz y el colaborador televisivo, de riguroso negro, a su llegada al tanatorio.

 

Ana, Alessandro y Carolina Monje, la joven con la que Álex salía desde hacía dos años y que le acompañó hasta el último momento.

 

El coche fúnebre en el que viajaban los restos mortales de Álex, con una corona de “papá y mamá”.