Carlos Sobera: “Será un orgullo presentar El precio justo”

El concurso que popularizó Joaquín Prat en TVE a finales de los 80 lo recuperará Mediaset para competir con Pasapalabra

Carlos Sobera

Sobera tiene la agenda repleta de proyectos profesionales.

Redacción

Apostar por Carlos Sobera es hacerlo por un ganador. El popular actor y presentador se embarca en estos principios de año en dos grandes trabajos, la obra teatral 'Asesinos todos' y el regreso del concurso televisivo El precio justo, con lo que se convierte en sucesor del recordado Joaquín Prat.

“Estoy muy contento, era un programa de mucho éxito, con premios muy importantes. Tengo muchas ganas de presentarlo, será un orgullo hacerlo”, aseguró. ¿Recuperará también su famoso grito de "A jugaaaaarrrrrr!!!"?

PRONTO: ¿Llegaste a conocer a Joaquín?

CARLOS SOBERA: Desgraciadamente no, pero le veía presentando el concurso, disfrutaba con su forma de trabajar, era un maestro. Me gustaba mucho el programa. Esta nueva etapa la empezaremos a grabar a últimos de marzo o primeros de abril.

El actor y presentador se pondrá al frente del concurso que ha recuperado Mediaset, con el objetivo de emitirlo en 'prime time' y, en caso de que funcione, tendría un formato diario en la misma franja que el exitoso Pasapalabra.

el precio justo logo

El nuevo logo del famoso programa.

“Mi hija es mucho más payasa que yo”

P.: ¿De qué va la obra 'Asesinos todos'?

C.S.: Somos cuatro personas que estamos hartos de que un ruso quiera desplumar a la madre de uno de nosotros y se nos ocurre convocar al demonio para que se “ocupe” de ese caradura. Por eso, todos nos convertimos en asesinos en potencia, en sospechosos de asesinato. Es una obra que empuja a reír en una época tan dura como la que estamos viviendo.

Aquí puedes verle animando a sus seguidores a ir a verle al teatro:

P.: ¿Tu hija podría seguir tus pasos artísticos?

C.S.: A sus 13 años, es mucho más payasa que yo, tiene una capacidad de actuación increíble. No me extrañaría que en el futuro se encaminara hacia la interpretación. Pero, al final, ser “hijos de” perjudica más que ayuda. Si no das lo mejor de ti mismo... mal.