El desconocido hermano de Tamara Falcó: un pintor con problemas de salud mental
Duarte Falcó, el hermano más desconocido de Tamara Falcó, rompe su silencio para hablar de salud mental, arte y familia. Un testimonio valiente que revela cómo la pintura le ayudó a reconstruirse
Duarte Falcó, el hermano más discreto de Tamara Falcó, ha dado un paso inesperado al compartir uno de los testimonios más sinceros y valientes de su vida.
A sus 31 años, el hijo menor del marqués de Griñón ha roto su habitual silencio mediático para hablar de sus problemas de salud mental, su camino artístico y la estrecha relación que mantiene con toda su familia.
De los cinco hijos de Carlos Falcó, Duarte siempre ha preferido la intimidad. Criado lejos del foco mediático que rodea a su mediática hermana Tamara, ha ido probando diferentes caminos: economía, pedagogía, marketing, emprendimiento… Hasta que encontró su verdadero refugio: la pintura.
Hoy expone su primera colección, vende sus cuadros a través de Instagram y descubre una forma de expresarse que, según confiesa, fue clave para salir adelante.
“Pintar es bueno para la tristeza”: así le ayudó el arte durante su ingreso psiquiátrico
Duarte ha hablado para El Mundo de un tema que durante años prefirió ocultar: el TDAH y el trastorno bipolar que le diagnosticaron con solo 12 años. No solo no esquiva el asunto, sino que pide que se trate con normalidad: “Hay quien piensa que es un tema triste, pero no. Hay que contarlo a los cuatro vientos”, afirma.
Reconoce que ingresó varias veces en unidades psiquiátricas y que allí, encerrado en un pasillo largo y con pocas actividades, encontró en el arte su vía de escape. “Pintar me sacaba de esas cuatro paredes. Era mi manera de expresarme, de crear, de entretener el tiempo”.
Con el tratamiento adecuado y un trabajo constante, asegura que ahora se siente plenamente recuperado: “Soy la persona más feliz que conozco”.
Esta etapa marcó profundamente su obra. Ahora que está estable, explica que sus cuadros “tienen más color” y que su trazo se ha vuelto “más cuidado”. Su abuela le compara con Joan Miró —“salvando las distancias”— y él sonríe, agradecido y consciente de que el arte es hoy una fortaleza y no una fragilidad.
Su relación con sus hermanas Tamara Falcó, Aldara y el recuerdo de su padre, el marqués de Griñón
Aunque sus apariciones públicas son muy escasas, Duarte mantiene una relación cercana con todos sus hermanos. Sobre Tamara, con quien más se le compara, asegura que se llevan de maravilla pese a ser completamente opuestos: “Soy el polo opuesto en todo, aunque nos respetamos. Ella ha aceptado mis tatuajes y mi manera de ser”.
De su hermana Aldara, la describe como “una de las mejores cosas que me han pasado en la vida: lista, bondadosa, increíble como ser humano”. Del resto habla con cariño y admiración, reconociendo que Manolo actúa como una figura protectora desde que falleció su padre, y que Xandra ha demostrado una fortaleza inmensa tras atravesar varias tragedias familiares.
El recuerdo del marqués de Griñón continúa presente. Duarte lo describe como un visionario del vino, pero también como un padre que siempre les inculcó tolerancia, libertad y la importancia de descubrir el mundo sin miedo. “Nos decía que voláramos libres”, confiesa.
A nivel personal, admite que nunca ha tenido pareja estable, aunque no cierra la puerta al amor: “Busco algo profundo, un amor eterno con quien construir un futuro. Ya llegará, no tengo prisa”.
Alejado del ruido mediático, centrado en el arte y con un mensaje poderoso sobre salud mental y diversidad, Duarte Falcó emerge como una figura nueva dentro del clan Falcó: sensible, creativo, valiente y con una historia que merece ser escuchada.